Un grave episodio de violencia y tensión opacó lo que debía ser una jornada deportiva infantil el pasado sábado en Pocito. Durante el encuentro de rugby de la categoría M13 (menores de 13 años) que disputaban la Universidad Nacional de San Juan y el Jockey Club en la cancha de la "U", se produjo un incidente en una jugada que derivó en un escándalo entre un padre que ingresó a increpar al jugador, una gresca entre los padres y que terminó con una denuncia policial por parte de la madre del menor amenazado,
Según la denuncia radicada en la Comisaría 25° del Barrio Valle Grande, el incidente se desencadenó a partir de una jugada habitual del partido, en la que un rugbier del equipo local fue tacleado por un rival del Jockey Club y cayó de forma desafortunada. Según los testimonios de los presentes, tras la caída, el padre del jugador de la "U" identificado por sus iniciales como J.T. invadió la cancha totalmente fuera de sí. Lejos de llamar a la calma, encaró al menor del Jockey, increpándolo con insultos y severas amenazas directas.
La agresión verbal hacia el niño desató un verdadero caos en las instalaciones del club. Otros padres presentes en la tribuna y el propio árbitro del encuentro intervinieron para frenar el acoso al menor, lo que derivó en un violento cruce entre los mayores, con los chicos de por medio. El momento de tensión y descontrol quedó grabado en un video difundido por los presentes, donde se aprecia el revuelo y los enfrentamientos e insultos entre los adultos ante la mirada atónita de los chicos.
A raíz de lo sucedido, Gabriela Vargas, madre del menor amenazado, radicó la correspondiente denuncia en la comisaría jurisdiccional. Según consta en el certificado policial del Legajo N° 42/26 con intervención de la UFI Genérica, se investiga al agresor —identificado en la causa como J.T— por el delito de amenazas.
Además de la denuncia presentada por la madre del menor, también existe un informe elaborado por el árbitro sobre lo ocurrido durante el encuentro. La situación habría sido puesta en conocimiento de la Federación de Rugby, aunque la familia sostiene que hasta el momento no se tomaron medidas frente al episodio.
El caso quedó asentado en una investigación por el delito de “Amenazas”, mientras se aguarda el avance de las actuaciones correspondientes para determinar las circunstancias y responsabilidades de lo ocurrido