La concejal del PRO María Eugenia Raverta, el partido que a nivel nacional lidera Mauricio Macri, dispuso armar bloque propio en el Concejo Deliberante de la Capital, abriéndose de las filas basualdistas. Dijo que lo hizo cansada de “los problemas internos” en el bloque y que incluso comunicó la decisión al partido, que preside el diputado Hugo Ramírez. Fuentes del bloque dijeron que la gota que rebalsó el vaso fue una discusión en tono elevado, incluso con empujones, que mantuvieron el lunes colaboradores de dos concejales del basualdismo, que fue una demostración de la mala relación que hay en el sector.
Para las elecciones del año pasado, el Frente Producción y Trabajo, integrado por basualdistas, macristas e ibarristas, conquistó cuatro bancas en el Concejo capitalino, pero el bloque ya tuvo una escisión en marzo de este año, cuando Tristán Yanzón Sánchez se abrió para armar bloque propio. Fue para formar un nuevo partido, denominado Frente de Integración Social para un Cambio en Libertad (Fiscal).
Ahora la que se va es Raverta, que es la tesorera del PRO en San Juan y que fue candidata a diputada nacional en las elecciones del 2007.
El detonante de la decisión, según dijeron fuentes del bloque, fue una acalorada discusión que mantuvieron el lunes colaboradores de los concejales Gonzalo Campos, que es el vicepresidente segundo del cuerpo, y Guido Romero, ambos del basualdismo. El primero incluso es hijo de un ex diputado y estrecho colaborador del senador Roberto Basualdo. Luego de eso, Raverta consultó a la conducción provincial del PRO y avanzó en su decisión, aunque todavía no lo ha comunicado oficialmente en el Concejo Deliberante, que preside el justicialista Mario Herrero.
Romero, a quien se le atribuye tener muy buena relación con el diputado nacional Mauricio Ibarra, minimizó los hechos y sostuvo que “no hay razón política que justifique la decisión”. En el caso de Campos no respondió a los llamados de este diario.
Ahora, el bloque de Producción y Trabajo, luego de las dos bajas, quedó reducido a la bancas que ocupan Campos y Romero. La secretaria del bloque es Ana María Marianetti y el director es Gerardo Cáceres. La primera es basualdista y el otro proviene de las filas del PRO.
José Peluc, que es el presidente de la bancada basualdista en la Cámara de Diputados, reconoció que hay diferencias en algunos departamentos “pero no nos afectan”. Y aclaró que en la Legislatura “no tenemos problemas con el PRO. Las diferencias se presentan en algunos municipios, pero son de ellos”. Y para despejar cualquier duda expresó que “el frente sigue firme”.
De todos modos, en Diputados el legislador macrista Ramírez armó bloque propio, aunque sigue interactuando con los basualditas (ver aparte).
Raverta no descartó pedir más adelante estructura de bloque, lo que significa poder designar un secretario y un director del bloque, además de los colaboradores que actualmente tiene. Un concejal tiene un secretario y dos colaboradores que designa personalmente.
Herrero, el presidente del Concejo, remarcó que no hay intención de otorgar estructura a ningún concejal que se aparte de su bloque original debido a que los cuatro partidos con representación en el Concejo (PJ, Bloquismo, Producción y Trabajo y Actuar) ya quedaron definidos tras las asunciones del 10 de diciembre del 2011 y los cargos ya están presupuestados. De todas formas, ese hecho no impide que un concejal pueda armar un bloque propio y que se lo reconozca como tal, según explicó Herrero.
Aunque nadie lo reconoció oficialmente, sobre todo en la Capital las relaciones entre los basualdistas y los macristas ya venían resentidas y este nuevo alejamiento de un concejal no hace más que revelar las dificultades para que las fuerzas sigan unidas.
El año que viene hay elecciones legislativas y los referentes de Producción y Trabajo, que son el senador Basualdo, el diputado nacional Ibarra y el legislador provincial Ramírez hablan de seguir unidos y presentar una oferta electoral común. Pero el panorama se complica cuando aparecen este tipo de diferencias que demuestran que la convivencia no es tan buena.