En un intento por garantizar la aprobación de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, el Gobierno nacional resolvió retirar el capítulo que regulaba la adquisición de tierras rurales por parte de capitales extranjeros. La decisión se tomó luego de advertir que no contaba con los votos necesarios para sancionar la iniciativa en el Senado.
La medida fue definida tras una reunión entre referentes del oficialismo y sectores aliados vinculados a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, con el objetivo de asegurar el quórum y el respaldo político para la sesión convocada para este jueves.
La modificación responde a las dificultades que enfrentaba el proyecto impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, para alcanzar los 37 votos requeridos en la Cámara alta. La situación se complicó aún más este miércoles, cuando los gobernadores de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y de Neuquén, Rolando Figueroa, ambos considerados cercanos a la Casa Rosada, manifestaron públicamente su rechazo al artículo en cuestión.
El capítulo eliminado establecía la prohibición de que los Estados extranjeros adquirieran tierras rurales en el país, pero contemplaba una excepción para personas jurídicas, uniones transitorias de empresas, agrupaciones de colaboración y otras figuras asociativas con participación estatal extranjera, directa o indirecta.
En esos casos, la compra podía concretarse siempre que contara con la autorización tanto de la provincia donde se ubicara el inmueble como del Poder Ejecutivo Nacional.
Con la eliminación de ese apartado, el oficialismo busca reducir las resistencias y aumentar las posibilidades de aprobar el resto del proyecto durante el debate previsto en el Senado.