Hay malestar en el peronismo sanjuanino con la senadora Celeste Giménez. La camporista desoyó el mandato del Partido Justicialista para respaldar el proyecto de Javier Milei y honrar la tradición prominera de los últimos 20 años de gobierno de José Luis Gioja y Sergio Uñac. La parlamentaria votó en sintonía con el kirchnerismo duro y rechazó la iniciativa que beneficia las inversiones mineras para la provincia.
La tensión se desató tras la media sanción que el Senado le dio a la aclaratoria de la Ley de Glaciares, una iniciativa impulsada por la Casa Rosada que apunta a devolver a las provincias la potestad de definir con mayor precisión qué es glaciar y qué es ambiente periglaciar. El proyecto, defendido por el oficialismo bajo el argumento de otorgar “seguridad jurídica” a los emprendimientos mineros, tuvo respaldo de dos de los tres representantes sanjuaninos en la Cámara alta.
El exgobernador Sergio Uñac acompañó la iniciativa, en línea con lo resuelto por el Consejo Provincial del PJ. La definición partidaria se había cocinado en la histórica sede de calle 25 de Mayo y Alem, donde una treintena de consejeros resolvió por unanimidad sostener una postura prominera, en sintonía con la tradición que marcó al peronismo local durante las gestiones de José Luis Gioja y del propio Uñac.
La señal fue directa para los senadores: había que respaldar la modificación normativa enviada por el presidente Javier Milei. Uñac cumplió. No habló durante el debate ni anticipó su voto, pero terminó dando el OK a la propuesta libertaria.
Giménez, en cambio, se plantó. Pese a las reuniones previas y a los intentos de acercar posiciones —incluso con un encuentro reservado con Uñac horas antes de la sesión—, la dirigente alineada con La Cámpora votó en contra. En el PJ provincial aseguran que se le sugirió una “ausencia” estratégica para evitar la fractura pública. No aceptó. Se mantuvo en rechazo, en sintonía con la postura del kirchnerismo nacional.
El resultado dejó heridas abiertas. Dirigentes justicialistas deslizaron en off que “no se puede ir en contra de una decisión orgánica tomada por unanimidad” y recordaron que la banca fue producto de un armado colectivo. “Hay que despegarse”, resumió un histórico referente del PJ local. "No puede ser que una dirigente que llegó sin votos haga lo que quiera", expresó en un ataque de enojo.
Otros aseguraron que se trata de una distracción consensuada con el uñaquismo y que Giménez mantuvo su postura inicial para conformar al kirchnerismo, con quien el exgobernador Uñac tiene buena sintonía a través del senador Eduardo Wado De Pedro.
La discusión de fondo no es nueva. En 2008, Gioja respaldó el veto de Cristina Kirchner a la primera versión de la norma. En 2010, pese a la sanción de la Ley 26.639 y su posterior ratificación de la Corte Suprema, el peronismo sanjuanino mantuvo una postura crítica y reclamó reformas para equilibrar protección ambiental y desarrollo productivo. En 2018, ya como gobernador, Uñac volvió a insistir en la necesidad de otorgar certezas para atraer inversiones.
El proyecto libertario retoma ese reclamo histórico. Desde el oficialismo nacional argumentaron que la ley vigente generó ambigüedades que afectaron a las economías regionales. Durante el debate, el senador libertario Bruno Olivera fue el único sanjuanino en tomar la palabra y defendió la modificación al sostener que respeta el dominio originario de las provincias sobre sus recursos naturales.