Su ubicación le da posibilidades concretas de ingresar al Consejo si la lista obtiene los votos necesarios. No tiene la banca asegurada, pero el antecedente de 2022 juega a favor: en aquella elección, el espacio consiguió dos representantes. Ahora deberá sostener ese desempeño en una competencia con cuatro listas, en la que la aparición de La Libertad Avanza puede modificar el reparto de votos.
Sarmiento ya había participado en la elección anterior, cuando ocupó el tercer lugar titular. Esta vez escaló al segundo puesto y dejó su cargo en el Ejecutivo provincial para concentrarse en la candidatura. En San Juan, su postulación cuenta con el respaldo de Abogacía Activa, el espacio que conduce el Foro de Abogados desde hace dos gestiones y que está ligado al oficialismo provincial.
La candidata y Biglieri presentaron sus propuestas en Santa Lucía, en una entrevista con DIARIO DE CUYO, en la que defendieron la representación de los colegios profesionales y plantearon cambios para reducir la discrecionalidad en los concursos judiciales.
“Nosotros somos, antes que nada, abogados”, sostuvo Sarmiento, quien recordó sus 17 años de ejercicio profesional y el trabajo realizado en el Foro de Abogados de San Juan. La postulante explicó que detrás de los ocho integrantes de la nómina hay una representación institucional: “Detrás de cada uno de los ocho candidatos hay una representación colegial, mucha responsabilidad y ganas de llevar esa experiencia y ese trabajo conjunto al Consejo de la Magistratura de la Nación”.
La reivindicación de la independencia partidaria también apareció en la entrevista. Biglieri reconoció que los integrantes de su espacio tienen vida política, pero sostuvo que su responsabilidad debe responder a las instituciones que los postulan. “¿Por qué es importante? Porque no le rendimos pleitesía a ningún partido político ni a ningún gobierno, que además puede cambiar el año que viene”, afirmó.
Y resumió la consigna de campaña con una frase que marca el eje de su propuesta: “Los abogados tienen que votar abogados".
La definición busca despegar a la lista de las estructuras partidarias, aunque en San Juan su armado tenga una vinculación clara con el PRO y el orreguismo. La dimensión política, de hecho, estuvo presente en la propia presentación de candidatos, que contó con dirigentes y funcionarios ligados al Gobierno provincial.
En materia de concursos, Biglieri y Sarmiento no proponen eliminar la entrevista personal, sino reducir su peso en la calificación final y fortalecer el examen y el orden de mérito. “Lo que se busca es reducir el porcentaje de impacto que tiene en la nota final”, explicó Biglieri. También plantearon que la experiencia de los abogados que ejercen de manera independiente tenga una valoración equivalente a la de quienes desarrollaron su carrera dentro del Poder Judicial.
El panorama es diferente para Marcelo Álvarez, expresidente del Foro de Abogados y referente de Abogacía Transformadora. El sanjuanino integra la Lista 4, Abogacía Unida y Dignidad Profesional, que encabeza Itatí Demarchi Arballo, pero ocupa el cuarto lugar suplente.
Álvarez construyó su trayectoria en el ámbito de la abogacía organizada y supo contar con el respaldo de la Agrupación de Abogados Justicialistas. Su perfil puede leerse como una expresión del peronismo más moderado, una versión light del justicialismo que busca sostener una identidad profesional amplia sin abandonar sus vínculos políticos.
Su posición en la nómina nacional, sin embargo, lo deja bastante más lejos de una eventual representación directa que Sarmiento. Para llegar al Consejo desde el cuarto puesto suplente deberían darse las condiciones previstas para la cobertura de las suplencias, una posibilidad que dependerá de la integración definitiva y de eventuales reemplazos.
La candidatura de Álvarez también tiene una proyección local. Abogacía Transformadora participa de la disputa por la representación de los abogados en San Juan y es uno de los espacios que buscarán renovar su presencia en el Consejo de la Magistratura provincial, cuyas elecciones están previstas para el 25 de noviembre. Así, la contienda nacional funciona como una antesala de una pelea institucional con consecuencias más directas sobre la selección de jueces, fiscales y defensores de la provincia.
La cabeza de la lista es Demarchi Arballo, presidenta del Colegio de Abogados de Villa María, Córdoba, y vinculada al peronismo, con lazos con La Cámpora. Su espacio reivindica la representación de los abogados litigantes y cuestiona las demoras judiciales, la falta de transparencia en los concursos y las dificultades que enfrentan quienes ejercen la profesión de manera independiente.
Durante su paso por San Juan, Demarchi defendió una participación más activa de los profesionales en el organismo. “La abogacía litigante tiene que ir al Consejo de la Magistratura a incomodar la agenda”, sostuvo en una entrevista con la revista especializada Quórum.
En la lista también participa Jorge Rizzo, expresidente del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal y referente histórico de la agrupación Gente de Derecho. La nómina combina así el anclaje territorial de Demarchi con la trayectoria de Rizzo y la presencia sanjuanina de Álvarez, aunque este último esté relegado al cuarto puesto suplente.
La Lista 1, Abogacía Federal, tiene también una conexión provincial a través de Alejandra Lázzaro, segunda suplente de la nómina que encabeza Fernando Levene. Lázzaro estuvo en San Juan durante la campaña y compartió actividades con Marcelo Arancibia, expresidente del Foro de Abogados y referente provincial que funciona como principal referencia provincial de ese armado.
La presencia de Arancibia agrega otra dimensión a la elección. Se trata de un dirigente que tiene trayectoria en la vida institucional de la abogacía sanjuanina y que busca proyectar su espacio más allá de la disputa por el Foro. Abogacía Federal se presenta como una alternativa con acento en el federalismo, el mérito y la eficiencia judicial, en un escenario en el que la representación de los colegios del interior es uno de los argumentos de campaña.
Lázzaro defendió la necesidad de transparentar los concursos, agilizar las causas y acelerar los mecanismos de sanción frente al mal desempeño judicial. Su candidatura, aunque en un puesto suplente, completa el mapa de las referencias sanjuaninas que participan en la elección nacional.
La lista también reúne a dirigentes vinculados con sectores del radicalismo y el peronismo, entre ellos Miguel Piedecasas, quien se apartó del espacio que conduce Biglieri para competir con una propuesta propia. Esa división puede resultar decisiva en una elección en la que se renovarán cuatro bancas y en la que cada sector necesita sostener su caudal electoral.
La cuarta lista es Abogacía por la Libertad, encabezada por Luis Palomino, candidato de La Libertad Avanza. Su presencia representa el debut del espacio de Javier Milei en la elección de los representantes de la abogacía ante el Consejo de la Magistratura nacional.
Palomino visitó San Juan a comienzos de octubre, pasó por la sede de La Libertad Avanza y mantuvo un mano a mano con DIARIO DE CUYO. En la entrevista cuestionó el sistema de concursos, denunció la influencia de acuerdos políticos y propuso reducir la discrecionalidad en la selección de magistrados.
“La entrevista personal directamente es totalmente arbitraria. Te preguntan cualquier cosa y califican de cualquier manera”, afirmó. Para el candidato libertario, una diferencia mínima en esa instancia puede alterar significativamente el orden de mérito. “Una evaluación no puede ser lo mismo que una impresión”, sostuvo.
Su diagnóstico es más duro que el de Biglieri y Sarmiento. Mientras la Lista 3 propone mantener la entrevista con menor incidencia en el puntaje final, Palomino cuestiona de raíz la forma en que se utiliza esa instancia y sostiene que abre la puerta a decisiones discrecionales. “Cuando vos querés acomodar y querés que surjan candidatos ternados afines o por amiguismo, necesitás que el proceso tenga esta cuota de arbitrariedad y de acomodamiento”, planteó.
El candidato libertario también apuntó contra los sectores que, según su visión, controlaron el organismo durante las últimas décadas. “No somos parte de ese sistema que hace 20 o 25 años gobierna el Consejo de la Magistratura y amaña todos los concursos”, afirmó.
Su discurso tiene un componente partidario explícito. En la entrevista, Palomino sostuvo que la política siempre atravesó el Consejo y cuestionó que otras listas se presenten como ajenas a las estructuras partidarias. En San Juan, además, identificó al diputado nacional José Peluc como quien conduce el armado libertario para la elección.
Entre sus propuestas figuran el uso de inteligencia artificial para elaborar y corregir exámenes, la reducción de los plazos de los concursos y la incorporación de auditorías periódicas sobre el desempeño de los jueces. El objetivo declarado es reducir los márgenes de subjetividad y abrir la carrera judicial a profesionales que ejercen fuera de los tribunales.
La irrupción libertaria puede alterar el escenario electoral. La elección de este martes pondrá a prueba el peso de las cuatro listas y la capacidad de cada espacio para traducir sus respaldos institucionales y políticos en votos. El antecedente de 2022 favorece a la lista de Biglieri, que entonces consiguió dos representantes, pero la división de aquel armado y el debut de La Libertad Avanza introducen incertidumbre.