La preocupación continúa en aumento y mantiene en alerta a los vecinos de Jáchal ante la reiterada aparición de víboras en pleno centro de la ciudad. En las últimas horas, un nuevo episodio encendió las alarmas en el barrio Pismanta 4, ubicado en el sector sur.
El hecho ocurrió en la intersección de calles Mariano Ianelli y Pucará, donde un grupo de niños que se encontraba jugando advirtió la presencia de una serpiente que atravesaba la calle. Ante la sorpresa y el miedo, los menores decidieron matarla utilizando un objeto contundente.
Minutos después, los padres identificaron al animal por sus colores y características, y señalaron que se trataría de una serpiente coral (Micrurus), una especie venenosa que habita en distintas regiones del país. Si bien este tipo de víbora no suele ser agresiva, su veneno es altamente peligroso.
La aparición de estos reptiles en zonas urbanas, algo poco habitual, genera inquietud en la comunidad. Entre las posibles causas, vecinos apuntan a la reciente bajada de creciente por las calles de la ciudad, fenómeno que podría haber arrastrado a las serpientes hacia sectores más poblados.
Especialistas recuerdan que, aunque las corales representan un riesgo, no atacan a las personas de manera intencional y tienden a evitar el contacto.