Una propuesta que une la capacitación laboral con el compromiso comunitario se desarrolló en las últimas horas en el ámbito provincial, impactando de forma positiva en una escuela de entornos rurales del departamento Jáchal.
A través de un programa de oficios del Servicio Penitenciario, internos reacondicionaron rodados que ya no se usaban. Los vehículos fueron entregados a estudiantes de una institución educativa jachallera para facilitar su asistencia a clases.
Una propuesta que une la capacitación laboral con el compromiso comunitario se desarrolló en las últimas horas en el ámbito provincial, impactando de forma positiva en una escuela de entornos rurales del departamento Jáchal.
Personas privadas de su libertad que cumplen condena en el Servicio Penitenciario Provincial (Penal de Chimbas) llevaron adelante la restauración integral de una partida de bicicletas en desuso. El destino final de los rodados fue un establecimiento educativo de la zona norte sanjuanina, donde los alumnos enfrentan dificultades de movilidad para llegar diariamente a las aulas.
La actividad forma parte de los espacios de formación en oficios que funcionan intramuros, donde los internos se especializan en mecánica ligera, soldadura y puesta a punto de vehículos de dos ruedas.
Más allá del valor material de las bicicletas recuperadas, la acción se inscribe dentro de las estrategias de reinserción y desarrollo humano que impulsa la institución carcelaria.
El proceso demandó semanas de labor minuciosa. Los internos se encargaron de realizar soldaduras en los cuadros, sustituir cámaras y cubiertas deterioradas, calibrar sistemas de frenos y aplicar pintura protectora para dejar los rodados en óptimas condiciones de uso.
"La idea central es brindarles un oficio que les sirva el día de mañana, pero potenciando el valor de la empatía y la devolución a la sociedad mediante el trabajo", explicaron fuentes del área de abordaje penitenciario.
La llegada de las bicicletas causó un fuerte impacto positivo en la comunidad educativa rural. Directivos y docentes subrayaron que las grandes distancias geográficas y la escasez de transporte público suelen atentar contra la regularidad escolar de los chicos.
Con estos rodados totalmente restaurados, los estudiantes disponen ahora de una alternativa propia y segura para transitar los caminos rurales, asegurando de este modo su continuidad pedagógica y estrechando lazos solidarios entre el sistema penitenciario y el interior profundo de San Juan.