Una familia de productores artesanales de San Juan atraviesa un momento crítico tras haber sido víctima de una estafa por más de 4 millones de pesos. En medio de la difícil situación económica que les dejó el engaño, la familia emprendedora decidió impulsar una campaña solidaria basada en la venta de dulces caseros para intentar salir adelante.
“Hoy queremos contarles que fuimos estafados”, expresaron con angustia, al detallar que el monto perdido asciende a $4.380.000. La situación, según relataron, no solo afectó sus finanzas, sino que también los obligó a endeudarse para intentar sostenerse. “Tuvimos que sacar dos préstamos, uno en Mercado Pago y otro en el Banco San Juan. El problema es que ahora tenemos que devolver plata que no tenemos”, explicaron.
Lourdes Guerra, una conocida elaboradora de dulces artesanales del Barrio Parque, en la villa cabecera del departamento vallisto, se dedica a la producción artesanal hace años y ahora, apela ahora a la solidaridad de la comunidad. Su objetivo es vender un total de 674 frascos de dulce, cada uno a $6.500, para reunir el dinero necesario y afrontar al menos una de las deudas. “Es la única herramienta que tenemos hoy”, señalaron.
La estafa millonaria en Valle Fértil
El caso tiene como protagonista a Lourdes Guerra, reconocida elaboradora de dulces del Barrio Parque, en la villa cabecera del departamento Valle Fértil. La denuncia fue radicada el pasado 8 de abril, luego de que se concretara la maniobra fraudulenta que comenzó días antes.
Todo se inició el 4 de abril, cuando la pareja de la comerciante, Ángel Sánchez, recibió un mensaje de WhatsApp de supuestos clientes interesados en realizar una compra por $86.000. Poco después, los estafadores enviaron un comprobante de transferencia por una suma mucho mayor: 8 millones de pesos.
Acto seguido, comenzaron a presionar con insistencia para que se devolviera el supuesto excedente, alegando un error. Para reforzar la credibilidad, otras personas se hicieron pasar por empleados de Mercado Pago y advirtieron que la cuenta sería bloqueada si no se regularizaba la situación.
Bajo esa presión y convencidos de estar actuando de buena fe, la pareja realizó varias transferencias que totalizaron $4.380.000. Sin embargo, el dinero nunca había sido acreditado en su cuenta: el comprobante era falso.
“Creemos en la palabra, en la crianza que tuvimos, donde lo que uno dice vale. Pero hay gente mala, y hoy nos toca vivirlo”, lamentaron. Aunque ya realizaron las denuncias correspondientes, la preocupación ahora pasa por cómo afrontar las deudas contraídas.
Con esperanza, impulsan esta campaña para intentar recomponerse. “Ojalá podamos reunir el dinero y salir adelante”, expresaron, mientras organizan ventas con entrega en San Juan y envíos a otras provincias.