El tramo más comprometido comienza después del sector urbano de Albardón y se profundiza entre Villicum, Talacasto y San Roque. Allí, la traza cruza numerosos cauces naturales mediante badenes que permiten el paso del agua durante las crecientes estivales.
Dos decenas de badenes entre Villicum y Jáchal con pavimento carcomido y banquinas situadas muy por debajo del nivel de la calzada, con riesgo para los vehículos que debieran salir del camino.
En el trayecto desde Talacasto se encontraron sectores con efecto “serrucho”, bordes rotos, emparches agrietados y tramos donde la carpeta asfáltica se estrecha hasta desaparecer parcialmente hacia la banquina. Los badenes y las zonas de curvas y contracurvas presentan las mayores dificultades.
La Ruta 40 Norte presenta sectores con pavimento deteriorado, banquinas erosionadas y badenes afectados por las crecientes.
El deterioro del pavimento y las banquinas expone el crítico estado de la Ruta 40 Norte.
La cronología de la Ruta 40 Norte y sus obras demoradas
2015 a 2021 | El Acceso Norte demoró seis años
Uno de los antecedentes más importantes fue la transformación en autopista del acceso urbano situado entre la avenida de Circunvalación y Callejón Blanco.
La obra comenzó en 2015, pero quedó paralizada desde enero de 2016 por problemas de financiamiento. Fue reactivada en mayo de 2020 y finalmente habilitada en octubre de 2021, después de seis años de avances, demoras y reprogramaciones.
La intervención alcanzó aproximadamente seis kilómetros e incluyó calzadas separadas, colectoras y seis puentes sobre las calles Benavídez, Oro, Rodríguez, Porres, Centenario y Callejón Blanco. El nuevo acceso mejoró la circulación para unos 25.000 usuarios diarios.
Sin embargo, la autopista terminó antes del ingreso a Albardón. Desde ese punto hacia el norte, la realidad vial continuó siendo muy diferente.
El tramo urbano entre Circunvalación y Callejón Blanco fue habilitado en octubre de 2021, luego de seis años de construcción.
Marzo y abril de 2021 | Las lluvias expusieron la fragilidad del camino
Las tormentas de comienzos de 2021 provocaron crecientes, roturas y cortes en distintos sectores de la Ruta 40. Vialidad Nacional realizó obras de emergencia para restablecer la circulación, pero el episodio dejó en evidencia que los arreglos superficiales no eran suficientes.
En abril de ese año, el entonces titular del distrito sanjuanino de Vialidad Nacional, Jorge Deiana, anunció que el tramo Talacasto-San Roque sería dividido en cuatro secciones, debido a su extensión y a la gravedad de los daños.
El primer proyecto se concentraría entre Adán Quiroga y Tucunuco. La propuesta contemplaba elevar la traza, ampliar su ancho de 6,30 a 7,30 metros y evitar que las crecientes continuaran afectando directamente la calzada. También se anunció una intervención de emergencia en los kilómetros previos a Adán Quiroga.
Octubre de 2021 | Nación y Provincia firmaron nuevas promesas
Tras habilitar el Acceso Norte, el Gobierno nacional y la Provincia firmaron tres actas compromiso. Una de ellas contemplaba el mejoramiento de 25 kilómetros entre Adán Quiroga y Tucunuco.
El proyecto preveía construir terraplenes para elevar la ruta, colocar una nueva carpeta asfáltica y reemplazar los badenes por alcantarillas de hormigón. Las obras buscaban que el agua pasara por debajo de la calzada y no volviera a interrumpir o destruir el camino.
En el mismo acto se anunció un segundo puente sobre el río San Juan y la continuación de la autopista en el acceso a Albardón. Para entonces, solo se había terminado una reparación de emergencia de cuatro kilómetros en la zona de Adán Quiroga.
El anuncio significó un avance administrativo, pero no el inicio inmediato de la reconstrucción integral.
Abril de 2022 | El presupuesto y los trámites volvieron a demorar los proyectos
Durante 2022, el rechazo del Presupuesto nacional obligó a tramitar por separado los fondos para dos puentes vinculados con la continuidad de la Ruta 40 Norte.
Uno de los proyectos estaba previsto para el ingreso a Albardón. El otro se ubicaría entre Talacasto y San Roque y formaría parte de una intervención de unos 25 kilómetros.
En aquel momento, Vialidad Nacional estimaba una inversión conjunta de $6.100 millones. Sin embargo, las autoridades reconocían que los proyectos venían demorados por la complejidad administrativa y dependían de nuevos desembolsos del Ministerio de Obras Públicas.
2023 | Hubo licitación, adjudicación y contrato
Durante 2023, el proyecto alcanzó su mayor nivel de avance administrativo.
En abril, Vialidad Nacional convocó a una licitación para una obra de emergencia de 2,58 kilómetros entre los kilómetros 3.537,72 y 3.540,30. El proyecto contemplaba alteos, repavimentación, alcantarillas y trabajos complementarios, con un presupuesto oficial de $334 millones a valores de diciembre de 2022.
Posteriormente, el organismo nacional licitó la denominada Sección III, de 18,77 kilómetros entre Talacasto y San Roque. El presupuesto oficial fue fijado inicialmente en $3.406 millones, también calculado a valores de diciembre de 2022.
En septiembre se anunció la adjudicación por una cifra cercana a los $6.000 millones y, durante octubre, se firmó el contrato con la empresa Semisa. Las autoridades afirmaron entonces que los trabajos comenzarían de manera inmediata y tendrían un plazo aproximado de un año. Con la actualización de costos, ya se hablaba de una inversión cercana a los $10.000 millones.
La obra incluía:
- Repavimentar alrededor de 18 kilómetros.
- Elevar la traza mediante terraplenes.
- Reemplazar los badenes por alcantarillas de hormigón.
- Construir obras de drenaje.
- Reducir los cortes generados por las crecientes.
Sobre el papel, el proyecto estaba adjudicado, contratado y con financiamiento previsto por el Tesoro Nacional.
Noviembre de 2023 | El cambio de Gobierno puso la obra en duda
La expectativa duró poco. Tras el triunfo presidencial de Javier Milei y su anuncio de paralizar la obra pública financiada por el Estado nacional, el entonces gobernador Sergio Uñac reconoció que el proyecto Talacasto-San Roque podía no comenzar.
A diferencia de otras obras que contaban con créditos internacionales, la Ruta 40 Norte dependía directamente de fondos del Tesoro. Por ese motivo, quedó expuesta al recorte nacional antes de que se produjera un avance físico significativo.
La advertencia terminó convirtiéndose en realidad. En diciembre de 2025, el Gobierno provincial describió aquella intervención como una obra que había sido licitada, pero que “quedó en la nada” tras el retiro del financiamiento nacional.
2024 y 2025 | Sin reconstrucción, avanzaron los reclamos y el mantenimiento básico
Sin la obra estructural, continuaron las intervenciones parciales, los bacheos y las tareas de conservación. Incluso el tramo urbano inaugurado en 2021 comenzó a recibir reclamos por falta de limpieza, residuos, malezas y deterioro del entorno.
En diciembre de 2025, la Provincia lanzó una licitación propia por $935,7 millones para mantener 18,82 kilómetros entre Circunvalación y el acceso a la Cantera Villicum.
El contrato, previsto por 720 días, incluyó limpieza, desmalezado, pequeños bacheos, reparación de defensas y mantenimiento de cunetas y alcantarillas. Sin embargo, se trató de una intervención de conservación y no de la reconstrucción del tramo crítico hasta Jáchal.
Febrero de 2026 | Legisladores hablaron de una ruta “totalmente destrozada”
En febrero, diputados de Jáchal e Iglesia llevaron el reclamo a la Legislatura y solicitaron una convocatoria urgente del gobernador, los intendentes y los representantes de los departamentos afectados.
El diputado jachallero Miguel Vega sostuvo que la Ruta 40 estaba “totalmente destrozada” y recordó que por allí circula una parte importante de las exportaciones y del movimiento relacionado con la minería.
El planteo reflejó que, pese a los anuncios anteriores y a las tareas de mantenimiento, la solución estructural continuaba pendiente.
Marzo de 2026 | Orrego comenzó a buscar financiamiento minero
Durante una gira por Canadá, el Gobierno provincial inició conversaciones con Vicuña para financiar la recuperación del trayecto entre Albardón y San Roque.
El secretario general de la Gobernación, Emilio Achem, señaló entonces que la obra demandaría aproximadamente US$80 millones y que la intención era mejorar integralmente la calzada, las banquinas, la señalización y las condiciones de seguridad.
Ese fue el primer paso público hacia un cambio de modelo: ante la falta de inversión nacional, San Juan comenzó a buscar recursos aportados por la actividad minera para intervenir una ruta que pertenece a la red nacional.
Junio y julio de 2026 | Gestiones nacionales y trabajos de rutina
En junio, Orrego volvió a plantear la reactivación de la Ruta 40 durante una reunión con el ministro del Interior de la Nación. El encuentro mostró que la Provincia aún necesitaba coordinar con el Gobierno nacional el futuro de la traza.
A fines de julio, Vialidad Nacional informó tareas de limpieza de la zona de camino y perfilado de banquinas. Los trabajos ayudaron a sostener la transitabilidad, pero no modificaron la estructura de la calzada ni reemplazaron la obra de fondo que continúa siendo reclamada.
Agosto de 2026 | La Provincia confirmó una nueva fuente de fondos
El 5 de agosto, San Juan y Vicuña anunciaron un acuerdo que contempla un aporte anticipado de US$250 millones para infraestructura pública. El dinero será administrado mediante un fideicomiso provincial y su desembolso está proyectado para el último trimestre de 2026.
El convenio está condicionado a la ratificación de la Legislatura. Además, fija regalías del 3% y establece que, desde el sexto año de producción comercial, la compañía realizará un aporte anual adicional equivalente al 1,5% de sus ventas brutas para infraestructura.
Un día después, Orrego confirmó que la Ruta 40 Norte estará entre las primeras obras financiadas con esos recursos. La intervención abarcará, según el anuncio, desde Albardón, pasando por Villicum, hasta Jáchal.
Marcelo Orrego confirmó que la reconstrucción de la Ruta 40 Norte será una de las prioridades del fideicomiso financiado por Vicuña. Imagen creada con IA
Qué cambia con el anuncio y qué falta definir
El acuerdo modifica el principal obstáculo que frenó los proyectos anteriores: la falta de una fuente de financiamiento sostenida. La Provincia ya no dependerá únicamente de partidas nacionales para intentar recuperar el corredor.
Sin embargo, la experiencia de los últimos años obliga a diferenciar una decisión política de una obra efectivamente iniciada.
Hasta ahora está confirmado:
- La decisión de priorizar el corredor Albardón-Jáchal.
- La utilización de una parte del aporte de US$250 millones.
- La creación de un fideicomiso para administrar los fondos.
- La previsión de recibir el desembolso durante el último trimestre de 2026.
Todavía resta conocer:
- Cuántos kilómetros serán intervenidos en una primera etapa.
- El presupuesto específico destinado a la Ruta 40 Norte.
- Si se retomará el proyecto técnico licitado en 2023 o se elaborará uno nuevo.
- Qué organismo realizará la licitación y controlará la ejecución.
- Cómo se instrumentará la intervención sobre una ruta de jurisdicción nacional.
- Cuándo comenzarán los trabajos y cuál será el plazo de obra.
El anuncio de este jueves abre una nueva oportunidad para resolver un problema acumulado durante años. Pero la cronología muestra que la Ruta 40 Norte ya atravesó anuncios, actas, presupuestos, licitaciones, adjudicaciones y contratos sin que la reconstrucción esperada llegara a concretarse.
La diferencia, esta vez, es la aparición de una fuente privada de financiamiento vinculada con el crecimiento minero. El próximo paso será transformar ese compromiso económico en un proyecto técnico, una licitación y, finalmente, una obra visible sobre la ruta.
Fuente: Boletín Oficial de la República Argentina / Redacción / Archivo