Una señal de alarma comenzó a encenderse en el comercio sanjuanino: hay consumidores que necesitan endeudarse nuevamente para poder pagar deudas que ya arrastraban. La situación fue advertida por el presidente de la Cámara de Comercio de San Juan, Hermes Rodríguez, quien vinculó el fenómeno con la caída del salario real y la pérdida del poder de compra.
El escenario no se limita a personas que se atrasan unos días con una cuota. Según explicó Rodríguez en una entrevista con Buen Día, Día, la morosidad afecta actualmente entre el 30% y el 50% de los créditos comerciales, mientras crecen los casos de familias que ya no pueden cancelar sus compromisos únicamente con sus ingresos mensuales.
“Se toman créditos para pagar créditos”
Ese es, para el dirigente, uno de los síntomas más preocupantes.
“Lo que viene sucediendo hace un par de meses es la caída del salario real. Eso obliga, en muchos casos, a que la gente tome créditos para pagar créditos atrasados”, explicó Rodríguez.
En otras palabras, la deuda comienza a financiarse con más deuda. Una dinámica que puede volverse especialmente complicada cuando aparecen intereses y vencimientos acumulados, generando una verdadera “bola de nieve” para quienes no consiguen recuperar capacidad de pago.
El problema tiene especial impacto en los comercios que ofrecen financiación propia, una modalidad extendida en San Juan y particularmente utilizada en departamentos alejados del Gran San Juan.
Primero la comida y después las cuotas
Rodríguez describió además un cambio en las prioridades de consumo de las familias sanjuaninas. Frente a ingresos que pierden capacidad de compra, aseguró que una parte importante del presupuesto se concentra en cubrir necesidades básicas.
“La gente cada vez tiene menos dinero y compra lo justo y necesario. Primero prioriza la alimentación y después paga los créditos”, señaló.
Esto ayuda a explicar por qué los atrasos empiezan a trasladarse al comercio. Cuando el dinero no alcanza para cubrir todos los gastos mensuales, las cuotas quedan relegadas y la mora comienza a acumularse.
El presidente de la Cámara sostuvo además que el fenómeno trasciende a San Juan y afirmó que en Argentina existen entre seis y siete millones de personas con atrasos financieros. Según las cifras mencionadas por Rodríguez, alrededor de tres millones serían consideradas incobrables.
La morosidad ya empieza a achicar las cuotas
El problema no solamente afecta a los consumidores endeudados. También comienza a cambiar la manera en la que los comercios pueden vender.
Rodríguez contó que, durante las negociaciones para conseguir promociones por el Día del Niño, una entidad bancaria descartó ofrecer más de tres cuotas sin interés debido al elevado nivel de morosidad. Las promociones de seis o nueve pagos, explicó, aparecen en períodos muy acotados.
El dato es especialmente sensible para el comercio local: según la Cámara, entre el 60% y el 70% de las ventas en San Juan se realizan mediante algún tipo de crédito. Por eso, cualquier restricción al financiamiento puede repercutir directamente sobre el consumo y la facturación de los negocios.
Calzado e indumentaria, entre los más afectados
Entre los sectores donde más se perciben los atrasos aparecen el calzado y la indumentaria, dos rubros en los que es habitual financiar las compras directamente con el comercio.
Rodríguez reveló una postal que resume el momento: durante los primeros días de cada mes se observan filas en distintos locales, pero muchas de esas personas no están esperando para comprar, sino para pagar cuotas pendientes.
“El calzado es donde hemos detectado la mayor morosidad”, señaló el dirigente.
El escenario plantea así una doble preocupación: por un lado, familias que recurren a nuevos préstamos para salir de deudas anteriores; por otro, comercios que dependen fuertemente de las ventas financiadas y comienzan a encontrar mayores obstáculos para ofrecerlas.