Lucas Gómez se presentó ante la Justicia para declarar por la violación y asesinato de la menor de 12 años, Florencia Di Marco, pero no lo hizo. El defensor del padrastro, Carlos Salazar, no pidió prórroga y por lo tanto la jueza penal Nº 3, Virginia Palacios, tiene 48 horas para resolver su situación procesal.


El acusado tiene cuatro testimonios en su contra, además de los dichos de los docentes de la Escuela "Rosario M. Simón", material fílmico, pericias realizadas en su teléfono celular desde el 19 al 22 de este mes que incluyen 415 navegaciones en páginas web de pornografía gay.


No habrá  más detenciones, al menos en lo inmediato, pero los investigadores no descartan que luego pueda ordenarse un arresto. 

 

Ese miércoles pero por la mañana, el propio Gómez había denunciado la desaparición de su hijastra ante la Policía: dijo que la había dejado en el colegio. Al día siguiente fue que se halló el cuerpo estrangulado y violado de la nena bajo un puente de Saladillo, a unos 55 kilómetros de la capital puntana.

 

Tras el hallazgo del cadáver, Gómez fue detenido en su casa del barrio Lucas Rodríguez, donde vivía con su esposa, la víctima y sus otros hijos.

 

En tanto, la autopsia al cuerpo de la chiquita demostró que llevaba casi 30 horas sin vida, por lo que se deduce que la muerte ocurrió en la madrugada del miércoles, luego que la madre, Carina Di Marco, abandonara la vivienda familiar para dar a luz a la última hija de la pareja.

 

Además, el perito forense a cargo de la autopsia, Ricardo Torres, informó que la nena "sufrió una muerte por asfixia por estrangulamiento, con violencia, y presentaba signos de abusos previos de larga data". En ese sentido, las fuentes precisaron que también se investiga el rol que la madre tuvo ante los presuntos padecimientos a los que fue sometida Florencia antes de su asesinato.