Por Adriana Frontera – Enviada Especial de DIARIO DE CUYO

Ya es casi un clásico: La Serena amanece nublada, con ese clima fresco que sorprende a quienes llegan desde el calor intenso de San Juan. Y lejos de ser un problema, para muchos turistas argentinos es la excusa perfecta para aprovechar las mañanas de otra manera.

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Algunos eligen salir de compras temprano, recorrer malls y ferias, y volver al departamento con las bolsas listas antes de que el sol asome tímidamente. Pero hay otro grupo que le saca partido al borde costero, a la arena firme y al aire fresco.

“La verdad que poder hacer ejercicio teniendo este paisaje y este clima es impagable. Siempre es bueno darse un tiempo para cuidarse”, cuenta Daniela, oriunda del departamento de Sarmiento. Su rutina es clara: se levanta temprano, se pone las zapatillas y sale a trotar sola por la costanera, mientras sus hijos y su marido siguen durmiendo. Un momento solo para ella, con el mar de fondo.

Marcelo y Ramiro, amigos desde la infancia, ya tienen otro plan. Llegaron a La Serena el 27 de diciembre y regresan a San Juan el martes 6 de enero. “Ya hicimos todas las compras, así que ahora aprovechamos las mañanas para movernos un poco”, dicen. Mientras sus parejas salen a caminar, ellos improvisan un “picadito” en la playa. “Hay que bajar todo lo que comimos”, agrega Marcelo entre risas.

Para otros, las vacaciones son la oportunidad de ir un poco más allá. Laura y su familia tienen claro que el imperdible de este viaje es el turismo aventura. “Averiguamos en un módulo de información turística dónde hacer parapente. Nos dijeron que es un poco lejos, pero no importa, quiero ese paisaje viendo el mar”, asegura entusiasmada.

Y no son casos aislados. Las playas serenenses, especialmente en la mañana, se transforman en verdaderos campos deportivos: fútbol, vóley y hasta rugby se mezclan sobre la arena. No importa si se conocen o no, a un partido improvisado no se le dice que no. Lo único que los une es el acento argentino… y las ganas de disfrutar.

De esta manera, entre nubes, deporte y buena energía, los sanjuaninos viven las mañanas en La Serena a su manera, demostrando que el descanso también puede ser activo, y que el verano no siempre necesita sol para disfrutarse.