El día estaba pesado, raro. El calor era insoportable y la playa estaba colmada. Milagros Aracena, sanjuanina, había salido del mar apenas cinco minutos antes de que todo cambiara de golpe en Punta Mogotes, una de las zonas más concurridas de Mar del Plata.

“Nosotras habíamos estado como a 40 metros de la orilla y venían olas muy grandes. Igual había muchísima gente en el agua”, contó. Junto a sus padres decidieron volver al balneario sin imaginar lo que estaba por pasar. Es que de un momento a otro, la tranquilidad se rompió. “Entró la gente a los gritos, muy desesperada. El mar se llevó todo: celulares, reposeras, bolsos, absolutamente todo”, relató. La escena era caótica y, según contó, hubo numerosos rescates en medio de la confusión.

Con el correr de los minutos comenzaron a circular versiones sobre lo ocurrido. “La gente de Mar del Plata decía que había sido un mini tsunami y después los guardavidas nos confirmaron que sí”, explicó. Más tarde se supo que el fenómeno fue un meteotsunami, una crecida repentina del mar provocada por condiciones meteorológicas extremas que terminó cobrándose la vida de un joven.

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El relato de la chica explica que el fenómeno fue tan rápido que no dio margen de reacción. “El mar se había retirado mucho y de pronto vino una ola como de tres metros. Ahí fue todo. A la gente de nuestro balneario no le dio tiempo de nada”, señaló.

Aunque Milagros se había retirado unos minutos antes del avance del agua, el impacto fue profundo. “Fue algo horrible. Nadie lo podía creer. Y cuando nos enteramos del fallecimiento de una persona, fueron llantos para todos lados”, recordó. Desde ese momento, decidió no volver a acercarse al mar: “Y te queda como un miedo grande, hoy todavía no vamos al mar pero seguramente si lo hacemos estaremos con todas las precauciones atentos a cada cosita mínima que ocurra en el mar”, explicó.

Si bien los guardavidas hicieron sonar los silbatos de advertencia, muchos no dimensionaron el peligro. “Nosotros los escuchamos, pero no le dimos importancia porque el día anterior habían sonado muchas veces e incluso vimos varios rescates”, explicó.

Milagros y su familia llevan dos décadas eligiendo Mar del Plata para vacacionar, pero asegura que lo vivido quedará grabado para siempre. “Nunca habíamos vivido algo así en los 20 años que llevamos viniendo acá. Fue un susto terrible, algo que no se lo deseo a nadie”.