Las exigencias personales, sociales, las presiones laborales, entre otros factores llevan indefectiblemente a estados de estrés si no se cuenta con las herramientas necesarias para superarlos. Es que estos factores perjudican la salud y sus interrelación con el medio, dos puntos fundamentales en la vida de cualquier persona. La pregunta que surge en estos casos es ¿por qué razón se llega a estos extremos? ¿qué hago para salir de la crisis?


Para estos cuestionamientos, Cristina Varas, psicóloga laboral junto al equipo de trabajo que lidera en la consultora que lleva su nombre, organizó grupos de entrenamiento en inteligencia emocional. El objetivo de estos encuentros que tienen una duración de dos meses es aprender a identificar y gestionar emociones propias y de los demás; trabajar y desarrollar la auto-conciencia sobre lo que ocurre y se siente en el cuerpo, reconociendo emociones, comportamientos y pensamientos limitantes; potenciar la auto-estima, el respeto hacia sí mismo, desarrollo de la inteligencia interpersonal, comunicación, entre otros.


"Inteligencia Emocional, una escalera al éxito", es el nombre de estos talleres destinados a público en general o grupos de trabajo de una empresa.

-¿Cómo surgió la idea de realizar entrenamientos emocionales?


Desde la consultora hacemos cursos de inteligencia emocional desde hace tiempo, pero con Alejandro Díaz, estudiante avanzado de Psicología, programamos una medición de estrés para aquellas empresas que quieran detectar los niveles de estrés de sus empleados y puedan hacer algo para revertirlo. Así fue que surgió la idea de realizar entrenamientos de inteligencia emocional en un lugar muy bonito que se llama Oriente, un centro integral de yoga y otras actividades. Ya tenemos dos grupos en marcha y pronto comienza el tercero.

-¿Qué se entiende por inteligencia emocional?


Es el manejo eficaz y eficiente de nuestras emociones. Nosotros tenemos tres cerebros, el denominado primitivo, el límbico (emocional) y el neocortex que es el del razonamiento, por eso muchos hablan del cerebro 3D. La idea con el entrenamiento es que éstos estén en perfecta armonía, lo que no significa que haya que desechar emociones sino hacernos cargo de ellas y actuar en forma favorable para nosotros. La amígdala es una de las partes del cerebro que está más conectada con nuestras emociones e impulsos, así es que el hecho de aprender a calmarla un poco ya es favorable.

-¿En qué consiste este tipo de entrenamiento?


La base de todo es el autoconocimiento, es decir conocer el porqué de nuestras emociones y las intenciones más profundas que uno tiene ante determinados hechos o decisiones. El próximo paso es la autorregulación. No hay que olvidar que uno tiene las emociones divididas en cuatro grandes grupos básicos, por un lado la alegría, por otro la tristeza, el miedo y el enojo, pero son muchas más que surgen o se van desplegando a partir de ellas. Así uno debe descubrirlas para comenzar a dominarlas o gestionarlas.

-Los dos grupos que se han formado hasta ahora ¿tienen características en común?


Hay profesionales, estudiantes, empresarios, emprendedoras, son muy heterogéneos, lo cual enriquece mucho al grupo. Cada uno tiene vivencias y experiencias muy diferentes y es muy positivo para todos.

- ¿Qué duración tiene el entrenamiento?


Son dos meses, con dos horas y cuarto aproximadamente por encuentro. Lo primero que hacemos es aplicar un test para conocer en que punto de inteligencia emocional está cada uno, de acuerdo con eso vamos viendo resultados. Así descubrimos que hay gente con mucho nivel de estrés que influye en todos los ámbitos de su vida.

-¿Por qué tanta gente vive estresada al punto de enfermarse?


Por los altos niveles de exigencia, sin duda. Si bien la vida es un cambio permanente pero los cambios actuales son más vertiginosos y no dan tiempo para armarte ni para estar en tu eje. Eso dispara todo porque comenzamos a funcionar en piloto automático.

-¿La crisis económica actual influye mucho en estos procesos?


Sí totalmente. En la actualidad nos encontramos con tres tipos de síndromes muy fuertes. Uno se lo denomina boreout, otro burnout y un tercero llamado síndrome del superviviente. El burnout engancha la parte emocional y física. Se da en personas que trabajan mucho con gente, como por ejemplo sanatorios, urgencias de hospitales, también se da en el ámbito educativo. Produce despersonalización, falta de energía y sentimientos de irritabilidad.


El denominado superviviente comprende a aquellas personas que, por ejemplo, cuando están achicando la plantilla de personal, piensa cuando que ya le tocará a él . Vive el peligro antes que se concrete. Vive en tensión y por razones justificables porque no sabe que va a pasar.


El boreout se da más en los sectores administrativos, cuando supera las capacidades exigidas por el trabajo. Esto le provoca un sentimiento de aburrimiento, empieza a sentir que ese no es su lugar y se estresa.

- ¿Con este tipo de entrenamiento se puede cambiar de actitud?


Si totalmente porque cuando salís del piloto automático te contactas con vos mismo, te autoreconoces y pensas como podes revertir esta situación. Es un primer paso para salir.

-¿En la actualidad todo pasa por reinventarse?


Sí, es reinventarse o morir. Es descubrir que uno puede hacer otras cosas, que tiene otros talentos, encontrar cosas que estaban dormidas y no se habían descubierto, es reinventarse para seguir adelante. El tema es que hay que poner mucho esfuerzo de parte de cada uno para superar las crisis. Hay que cambiar la mentalidad, saber adaptarse y lo mismo deben hacer las empresas con sus empleados para que la gente esté feliz en su trabajo. Esto es beneficioso para ambas partes.


- Al final del entrenamiento ¿los participantes están en condiciones de descubrir nuevas potencialidades?


Sí, es más, las van descubriendo en el trayecto con los ejercicios que hacemos. Por supuesto que también hay gente que pide una segunda parte porque quiere seguir indagando sobre sí mismo y lo que va descubriendo.

Cristina Varas, Daniela Alonso, Soledad Sánchez y José Beltran, parte del equipo de la consultora que brinda entrenamientos en Inteligencia Emocional.

El dato


Consultora Cristina Varas
Av.Rioja 489 Norte
Teléfono: 4229760/ 264 662-6890
E-mail: [email protected]


Liderazgo

Además de los entrenamientos emocionales que se organizan según las necesidades de los grupos, el 27 de julio se realizará un curso de "Liderazgo consciente", destinado a líderes de empresas. Duración 4 horas.


Con eje laboral

La consultora Cristina Julia Varas es licenciada en Psicología egresada de la Universidad Católica de Cuyo, con un posgrado en "Programa de formación en psicología laboral". Hace varios años que está al frente de una consultora dedicada al Capital Humano, trabajando con diferentes empresas locales, multinacionales. Investigadora, capacitadora y evaluadora. Está asociada a estudios de Psicología Laboral en la ciudad de Mendoza, entre otras actividades.
Cuenta con un equipo conformado por especialista en RRHH, psicólogo en formación (estudiante avanzado), diseñadora gráfica y un comercial. 


Bajo presión
 

En pocas palabras podría definirse a inteligencia emocional a "Reconocer, entender y manejar nuestras propias emociones e influir en las de los demás".


En términos prácticos, esto significa ser consciente de las emociones que se hallan tras nuestro comportamiento, así como en impacto que ejercen en las demás personas (positiva y negativamente). Además de aprender cómo manejar esas emociones, tanto nuestras como los otros, especialmente cuando estamos bajo presión.