Fotos: colaboración Martín Mut Paton y archivo Diario de Cuyo

El acto del próximo 23 de agosto en el que toda la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento rendirá homenaje al General San Martín, no será una ceremonia más. Sino que pasará a engrosar una de las páginas de la historia escolar, sin lugar a dudas. Es que en esa oportunidad habrá un elemento especial como protagonista: recibirán de manos del comandante de la Brigada de Montaña del Ejército Argentino, el coronel Alberto Osvaldo Quiñones, una réplica de la bandera con la que el padre de la Patria cruzó la Cordillera de los Andes para liberar Argentina, Chile y Perú.


La bandera en cuestión -la que cosieron a mano y bordaron las Patricias Mendocinas- llegará a la institución educativa preuniversitaria gracias a una donación de la Brigada de Montaña del Ejército, luego del pedido del grupo de alumnos montañistas que se capacita en la Industrial y sus instructores. Para ellos, no sólo es un orgullo ser una de las pocas escuelas sanjuaninas que cuentan con este estandarte sino además que representa en gran medida lo que hacen en cada clase de montañismo y cada excursión. Es que como parte del plan de estudios -esta es una escuela señera en la actividad y además según sus registros es la única en todo el país que lo aplica como una materia optativa (ver Escuela que hace caminos)- ellos evocan la gran hazaña sanmartiniana, repasan y estudian cada uno de sus pasos y estrategias y aunque no han podido hasta ahora hacer en grupo el afamado Cruce de los Andes completo (ese es el próximo sueño a cumplir), han logrado llegar a algunos puntos de la cordillera de ese desafío libertador de 1817. Es por eso que serán quienes la porten, rompiendo las reglas de protocolo impuesta para el uso de esta bandera (que indica que tiene que elegirse entre los mejores promedios). 

 


Según detalla Martín Mut Paton -participante del Grupo de Montaña de la Industrial desde sus inicios como alumno y actualmente como docente es instructor responsable- la bandera del Ejército de los Andes "era un obsequio establecido por una resolución del año 1981 del Ministerio de Cultura y Educación de la Nación para todas las escuelas secundarias que traspasan la barrera de los 100 años de su fundación. Era el modo de reconocerlas por aportar al "resguardo del acervo nacional y a la formación de ciudadanos que sustenten los horizontes de Libertad y de República. Por eso se la llama la bandera Centenaria'', argumenta quien hizo todos los trámites para obtenerla luego que hace unos cuántos años y desconociendo razones, dejó de entregarse.


A juzgar por los requisitos de la resolución 394, la Escuela Industrial tiene argumentos de sobras para contar con la bandera del Ejército de los Andes: fue fundada en 1871 -en diciembre cumple 147 años- por el propio Domingo Faustino Sarmiento y desde sus comienzos la formación tiene un perfil técnico especializado, al que se suma esta posibilidad de aprender a transitar, deambular y sobrevivir en la montaña, sumado a obras de solidaridad que dejan en cada punto que visitan y hacen cumbre (han llevado donaciones a lugares remotos y han ayudado a levantar refugios, sólo por citar algunos ejemplos). 


El acto en el que la recibirán será el 23 de agosto a las 10:30 en el patio de la escuela. Justamente el homenaje por el fallecimiento de San Martín -una de las ocasiones en la que se luce la Bandera del Ejército de los Andes, además del 25 de febrero (por el nacimiento del prócer), el 25 de mayo y el 9 de julio, según detallaron desde la oficina de Protocolo del Ministerio de Educación- servirá de escenario para que luego de ser bendecida pueda desfilar y recibir los honores. La portarán tres estudiantes -Mariano Martínez, Santiago Garcés y Emilia Gazali- que no sólo tienen un rendimiento académico singular, sino que además se destacan dentro del Grupo de Montañismo por tener habilidades para sortear los desafíos que les presentan cerros y alturas, buena conducta, son buenos compañeros, han sido reconocidos por la distinción del Cóndor Dorado o Plateado (el modo de calificar a los mejores en el grupo), según detalló el instructor. 



Embanderados


Según los antecedentes que encontraron las autoridades de la Industrial, en San Juan, sólo portan la Bandera del Ejército de los Andes en los colegios Nacional Monseñor Pablo Cabrera, la Escuela Normal Superior Sarmiento y la Escuela Normal Superior Fray Justo Santa María de Oro, de Jáchal.
Las dos primeras -que cumplieron un siglo de existencia en junio de 1862 y en octubre de 1879 respectivamente- la recibieron de mano del Ejército Argentino, mientras que para la tercera se sumó el Gobierno de San Juan.


Las dos primeras lo recibieron en el Campo Hípico Militar de Buenos Aires y participaron alumnos y docentes de 32 instituciones educativas secundarias centenarias de todo el país. 


Con esta bandera, la Industrial tendrá además de sus banderas de ceremonia (la Nacional Argentina y la de San Juan), y la Ciudadana, que es la que bordaron las Patricias Sanjuaninas para entregarle a San Martín y es la que cambia de guardia en la Plaza Seca del Centro Cívico.


La Bandera del Ejército de los Andes fue pedida por el general a las mujeres mendocinas. Al cruzar a Chile, la dejó en depósito del gobierno de ese país. Luego de renunciar al protectorado del Perú, San Martín, la reclamó y fue trasladada a Mendoza. Actualmente esta bandera se encuentra en un edificio creado con el fin particular de cuidarla, el Memorial de la Bandera del Ejército de Los Andes donde también están dos banderas capturadas en la Batalla de Chacabuco. 



Escuela que hace caminos


El Grupo de Montaña comenzó a funcionar en la escuela en 1990. La iniciativa fue del entones vicedirector del establecimiento, el arquitecto Aldo W. Araya y un grupo de no más de 15 alumnos. Por eso, la iniciativa lleva el nombre de esta autoridad escolar.


Con el paso del tiempo, la actividad se abrió a los otros dos centros educativos preuniversitarios dependientes de la Universidad Nacional de San Juan, la Escuela de Comercio y el Colegio Central Universitario. Y, además, pasó a formar parte de la currícula, al principio como disciplina deportiva con elección optativa y después como materia (Montañismo) que se dicta como taller de elección optativa, voluntaria, libre y de cursado extracurricular, convirtiendo a la Escuela Industrial en la única del país, según afirma Mut Paton, en tener esta asignatura, ya que tiene un programa anual con teoría y práctica que se rinde, se toma asistencia (hay clases los días sábados de 8 a 13 y se hacen salidas fines de semana una vez al mes e inclusive hay campamentos de varios días según la época del año), se evalúa y se tiene en cuenta la conducta del alumno tanto en la clase como en terreno, además de poner en práctica valores como la solidaridad, el trabajo en equipo, el compañerismo, la vida sana, el cuidado del medioambiente, la alimentación, el rescate de tradiciones, entre otros. Pero además el tener conocimientos de montañismo y por ende, tener incorporadas técnicas y estrategias para moverse en las alturas geográficas o los terrenos sinuosos, es para la escuela un aporte fundamental para sus orientaciones, especialmente Vial, Minas y hasta Construcciones. Ni que decir, la especialización que ganan sus participantes en conocimientos de geografía, historia, cartografía, primeros auxilios, manejo de animales y hasta supervivencia. Es por eso que en la institución están trabajando para incorporarla fehacientemente como un contenido obligatorio en el proyecto educativo, según adelantó Mut Paton.


Hay dos niveles de cursado, el básico (que se inicia con alumnos de 2º año) y el avanzado. A esta altura de las circunstancias y con más de 100 cumbres alcanzadas (sin apoyo financiero de nadie más que los padres y los chicos, además de algunos colaboradores puntuales, ya que no tienen presupuesto asignado), son casi 100 alumnos los que participan en este ciclo lectivo, dirigidos por 3 instructores (además de Mut Paton, Gustavo Trigo y Andrés Mut Paton) y algunos exalumnos, nostálgicos y seguidores del montañismo, que se suman.