Chile sigue siendo el principal productor de cobre del mundo, Australia en cambio está en el séptimo. El lugar que ocupan no se refleja necesariamente el volumen de exportaciones totales ni cuánto desarrollaron sus cadenas productivas asociadas a la minería. Es que mientras en el país sudamericano el 1,8% de las exportaciones son de sus proveedores, en el otro ascienden al 4,4%.
Estos valores muestran sobre todo el desarrollo de este ecosistema de empresas que rodean a la industria minera. Una oportunidad para la creación de valor local a la par que se desarrollan proyectos mineros, que se incorporan a la generación de divisas para el país, creación de puestos de trabajo, pero también implican producción industria sostenible en el tiempo.
Existe también otro factor importante: la diferencia en cuanto a la capacidad que tuvieron los dos países para desarrollar esta parte de la economía. Australia duplica a Chile en su capacidad de vender al exterior el valor que generan sus proveedores, aunque produce el 3% del cobre global cuando el país sudamericano supera el 25%.
En los montos totales también se ve la diferencia. Según datos de CESCO (Centro de Estudios del Cobre y la Minería de Chile), en 2024 los proveedores de bienes y servicios chilenos generaron en exportaciones 977 millones de dólares y en el país de Oceanía alcanzaron los 15.000 millones de dólares.
Las exportaciones totales, con minerales incluidos, fueron en el primer caso de 50.900 millones de dólares y en el caso australiano de 343.000 millones. La diferencia entre estos valores tiene que ver con que en el segundo país tienen una oferta de minerales mientras que Chile se enfoca en el cobre. Por eso, a pesar de ser el primer productor global queda por debajo en el total, ya que al mundo sale cobre, oro, hierro y otros minerales desde Australia.
El programa METS, clave para Australia
Las diferencias en la capacidad para generar un sector de proveedores con un fuerte perfil exportador tiene múltiples causas, pero uno de los factores que fortaleció a Australia fue su programa METS (por su sigla en inglés de minería, equipamiento, tecnología y servicios). Este trabajo, que empezó hace décadas, se basa en el trabajo conjunto de actores públicos y privados.
En este esquema universidades, gobierno y las empresas trabajan en conjunto para potenciar las capacidades locales que luego se pueden exportar. El Estado se ocupa de las regulaciones y permisos para cada proyecto, también herramientas de financiamiento para las firmas y las universidades y centros de investigación generan el conocimiento estratégico.
Mientras en Australia el crecimiento del sector fue bajo el paraguas de este sistema, reconocido a nivel global, en Chile el crecimiento fue de forma orgánica, en lo que pudo crear el sector privado por sí mismo. Esto implicó que hoy tenga un nivel de exportación de bienes y servicios, pero este está por debajo de la mitad del australiano.