Mucha expectativa se generó por conocer la palabra de Mirtha Legrand, luego de las repercusiones y el escándalo que se generó tras lo que fue el paso de Natacha Jaitt por su mesa. A las 22 horas en punto, la diva abrió La noche de Mirtha (El Trece) utilizando el espacio para hacer su descargo sobre una supuesta operación que se habría hecho en su programa, el sábado pasado.

En una de las semanas más duras de su carrera profesional, Legrand hizo una apertura atípica. "No vamos a presentar, ni ropa ni bijouterie ni nada. He escrito unas palabras porque temía que me traicionara la emoción. Quiero hablarles con el corazón y decirles lo que siento", empezó diciendo la conductora, en un tono muy serio.

Sin nombrar a Natacha en ningún momento, leyó una carta que escribió: "Hay mucha expectativa con lo que voy a decir pero seré muy breve. En primer lugar quiero pedir disculpas a las personas que fueron mencionadas y que se podrían haber sentido dañadas por los dichos de una de las invitadas. A la luz de los acontecimientos me he preguntado si no tendría que haberle dicho (a Jaitt) que se retire del programa. Pero eso hubiera desencadenado en un escándalo mayor sobre todo porque respetamos los derechos de libertad de expresión...".

Luego, aclaró: "No sé lo que son las operaciones. No entiendo nada de todo eso. Nuestra mesa no responde a ningún sector en particular. Que toda esta alteración mediática no nos haga perder el foco de la denuncia...".

Ya sin carta en mano, Mirtha, muy afectada por lo que estaba diciendo, miró fijo a cámara y le explicó a sus televidentes: "Desde el fondo de mi corazón, quiero decir que la estoy pasando mal. Una semana espantosa. Mi médico me vino a ver tres veces. He sido muy criticada y con razón. Yo me oponía a que esta señora no sea invitada. No era una figura para nuestro programa. Finalmente me convencieron. Y fue un error. Estoy totalmente arrepentida. Me duele que haya nombrado a gente que yo quiero muchísimo...".

Y reveló, sobre el episodio que vivió con Jaitt la semana pasada: "Les confieso algo. El programa se me fue de las manos. Yo debí haberla frenado. Primero no la entendía mucho. Su dicción no era muy buena y no entendía porque agredía a Mercedes Ninci. Estoy muy arrepentida de ese programa que hemos hecho. Espero que no vuelva a ocurrir un hecho de esta naturaleza".

Visiblemente dolida y casi al borde de las lágrimas, también reconoció que fue uno de los momentos más duros de toda su carrera: "Nunca pensé un momento tan desconcertante. Tan incómodo. Me miraba después en la repetición y no me reconocía. Las personas que fueron mencionadas, algunas personas son muy amigas. Pido disculpas a la gente de América TV. Esto no puede volver a ocurrir. No se puede utilizar la televisión para esto".

Y se tomó un minuto para reflexionar, haciendo autocrítica de su postura ante lo sucedido en el vivo del programa del sábado pasado: "La televisión argentina está muy salvaje. 'Por un punto de rating se mata a la madre' dije alguna vez hace mucho tiempo en Canal 7 hace mucho tiempo. Y yo caí en eso. Yo siento que le hice daño a muchas personas. Espero que crean mis palabras. Siempre he ejercido mi profesión con entusiasmo. No hablaré más del tema. Cometimos un error y somos conscientes de esto. Esta soy yo: la Chiqui Legrand, con sus defectos y sus virtudes. Muchas gracias".

Tras finalizar con su descargo, Legrand le agradeció a Marcela Tinayre, su hija y a Nacho Viale, su nieto y productor del programa, quien también estuvo en el ojo de la tormenta: "Nacho es un excelente productor. Lo único que quiere es que a su abuela le vaya bien. Por otro lado, es un milagro que a mi edad esté en la televisión. Soy una señora mayor. No es fácil esto. No voy a llorar, pero estoy muy dolida. Esta mañana me sentía morir. Nunca me pasó una situación similar y espero que no vuelva a suceder".