El 5 y 6 de marzo, la Orquesta Sinfónica de la UNSJ inaugurará su temporada 52, particular por cierto, puesto que no será en el Auditorio Juan Victoria, en proceso de refacciones. Por eso, ya comenzó los ensayos en el salón donde funciona el comedor estudiantil Gutiérrez, situado en el Complejo Universitario Islas Malvinas de la UNSJ (CUIM), en Rivadavia.
Consultado sobre cuál será la línea que abordará este año, Wengenroth dijo a DIARIO DE CUYO que “una línea especial no será posible esta temporada, dado que tenemos que ajustarnos a cada lugar alternativo. Estamos en el proceso de organizarlos”. Y, respecto a los ensayos, agregó que “estamos buscando otros lugares, pronto habrá novedades”.
El programa de la Orquesta Sinfónica
Wengenroth abordó de manera sintética algunas características especiales de las dos obras que la Orquesta Sinfónica de la UNSJ interpretará en la apertura de temporada 2026. Se trata del Concierto para corno Nº 2 en mi bemol mayor, AV 132 (1942), de Richard Strauss -con la actuación solista de Atahualpa Vega- y de la Sinfonía N.º 5 en do menor, op. 67 (1808), de Ludwig van Beethoven, son las dos obras elegidas para la ocasión.
“El Concierto para corno de Strauss ocupa un lugar singular dentro de su producción: es una obra tardía, escrita en plena Segunda Guerra Mundial, pero que parece mirar hacia el pasado con serenidad y gratitud. Strauss, que había revolucionado el lenguaje orquestal con sus poemas sinfónicos y óperas, regresa aquí a una estética más clásica, transparente y luminosa”, explicó.
“La obra está profundamente ligada a su biografía. El padre del compositor, Franz Strauss, fue uno de los más célebres cornistas de su tiempo, y el instrumento acompañó a Richard desde la infancia. Más de sesenta años antes, el joven Strauss había compuesto su Primer Concierto para corno; el segundo, escrito en 1942, puede entenderse como un gesto de memoria y reconciliación, una mirada nostálgica hacia la tradición musical alemana”, señaló. Y acotó: “A pesar del contexto histórico sombrío, la música irradia ligereza, elegancia y humor. Strauss evita el dramatismo y se concentra en la nobleza tímbrica del corno, explorando su capacidad cantabile y su brillo heroico sin caer en la grandilocuencia”.
“Este concierto es un ejemplo extraordinario del Strauss tardío: una música que, en tiempos de destrucción, afirma la continuidad de la tradición, la belleza del sonido y la dignidad del arte”, concluyó sobre esta pieza.
En cuanto a la famosa Sinfonía de Beethoven, el director de la Sinfónica expresó que “pocas obras en la historia de la música son tan reconocibles como ésta. Compuesta entre 1804 y 1808, en un periodo marcado por la creciente sordera del compositor, esta sinfonía se ha convertido en un símbolo universal de lucha y triunfo. El célebre motivo inicial de cuatro notas —que Beethoven describió como “el destino llamando a la puerta”— constituye uno de los gestos más poderosos de la música occidental”.
Wengenroth remarcó que la obra representa un punto de inflexión en la historia de la sinfonía. “Beethoven amplía la forma clásica heredada de Haydn y Mozart y la transforma en un drama sonoro de dimensiones inéditas, donde los movimientos están estrechamente relacionados y conducen a un final de afirmación triunfal”, describió. “El final irrumpe con una explosión de luz en do mayor, con la incorporación de trombones, contrafagot y piccolo —instrumentos inéditos hasta entonces en la sinfonía clásica—. La música avanza con energía imparable hacia un clímax triunfal, que muchos interpretan como la victoria sobre el destino”, cerró.
Orquesta Sinfónica de la UNSJ en el CUIM
Cuenta regresiva. Con la dirección de Wolfgang Wengenroth, la Orquesta Sinfónica abrirá su temporada 52 los días 5 y 6 de marzo
Reflexión final de Wengenroth
A manera de síntesis del repertorio escogido para las actuaciones del 5 y 6 de marzo, el director alemán declaró que “este programa reúne dos obras separadas por más de un siglo, pero unidas por la nobleza de su concepción y por el protagonismo del sonido orquestal”.
Para el conductor, “el concierto de Strauss, con su elegancia clásica y su lirismo sereno, ofrece una mirada retrospectiva a la tradición, mientras que la Quinta Sinfonía de Beethoven encarna la fuerza transformadora del arte, capaz de convertir la lucha en afirmación y la oscuridad en luz”.
Finalmente, Wengenroth destacó que “Juntas, estas obras trazan un arco que va de la intimidad expresiva del solista a la epopeya sinfónica, recordándonos que la música puede ser a la vez memoria, resistencia y esperanza”.
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Orquesta Sinfónica de la UNSJ – Inicio de la 52° temporada
Días: Jueves 5 y viernes 6 de marzo
Hora: 21:30 h
Lugar: Complejo Universitario Islas Malvinas (CUIM) de la UNSJ - Rivadavia