Luciano Cáceres en San Juan: "El teatro es una experiencia única que no se compara con nada"

En gira nacional, el actor llegará el 23 de agosto a la Sala Auditórium del Teatro del Bicentenario con su segundo unipersonal, “Paraíso”.

Tras una excelente temporada en Capital y con un buen paso de gira por el país, Luciano Cáceres arribará a San Juan para presentar "Paraíso", su aclamado segundo unipersonal. La cita será el domingo 23 de agosto, en la Sala Auditórium del Teatro del Bicentenario.

Escrita por la dramaturga española Inmaculada Alvear y dirigida por Ignacio Rodríguez de Anca, la obra aborda la historia de un hombre que, tras recibir un trasplante de corazón, comienza a experimentar emociones y recuerdos que le son ajenos y que cambian su vida. Una propuesta intensa que invita a reflexionar sobre la identidad, la masculinidad y los vínculos.

“Finalmente llegamos a San Juan, al Teatro Bicentenario, donde todavía no trabajé, así que muy feliz de que sea con Paraíso”, dijo el reconocido intérprete. “A mí me encanta ser un actor de la legua, salir a donde haya un teatro, una posibilidad de mostrar lo que hacemos. Y muy agradecido también al público que responde”, agregó en charla con DIARIO DE CUYO.

- Paraíso es tu segundo unipersonal, después de Muerde ¿Qué te sedujo de esta historia?

- Bueno, Muerde era una obra rural y de pueblo, que hicimos también en San Juan. Y luego salí a la búsqueda de una obra de ciudad, bien de urbe, investigando la dramaturgia internacional, a ver qué se había hecho. Llegamos a esta obra, que se había estrenado en Madrid en el 23, adquirimos los derechos y nos pusimos a trabajar, dirigidos por Ignacio Rodríguez De Anca. Estrenó este año en el Teatro San Martín de Buenos Aires con mucho éxito, agotando todas las entradas antes de su estreno. La obra cuenta la historia de Juan Valero, que es un empresario de esos bien ambiciosos, materialistas, con todo encima: xenofóbico, homofóbico, racista, machista. Tiene un problema del corazón, pasa por una intervención, un trasplante, y recibe el corazón de una trabajadora sexual negra y dominicana, directamente de las antípodas. Y empieza una batalla interna muy potente entre estos dos polos tan opuestos. Es una obra que pasa por un montón de estados: momentos de comicidad, otros de violencia, otros muy emocionales… un arco muy gigante para transitar en mi desafío como actor.

- ¿Ese desafío interpretativo te atrapó? ¿O fue el mensaje?

- Un poco todo, pero me parece que la particularidad de la historia, cómo poder tocar tantos temas, de cómo hoy en día estamos con esta clara intención de lo individualista y lo esencialmente importante se deja de lado… siempre persiguiendo una zanahoria, a costo de que la vida se te pasa, los hijos crecen, los amores pasan… Y después me parecía que era interesante poder hablar de darle cauce a las emociones genuinas, más allá de los mandatos, de los prejuicios. Hay muchos temas que trata la obra; la verdad que es muy nutritiva y creo que eso también es lo que genera interés en el espectador, porque tiene una lectura según el punto de vista de quien la esté mirando, y conecta con distintas cosas, incluso con el tema de donación de órganos, que nuestra autora lo pone como excusa para hablar de un momento bisagra, de estas segundas oportunidades que tenés en la vida y hay que hacerse cargo.

Corazón nuevo ¿Vida nueva? Luciano Cáceres es Juan Valero, un hombre altivo y cargado de prejuicios, que sufre una profunda transformación al percibir en sus nuevos latidos la memoria de su donante, una mujer dominicana del barrio marginal

Corazón nuevo ¿Vida nueva? Luciano Cáceres es Juan Valero, un hombre altivo y cargado de prejuicios, que sufre una profunda transformación al percibir en sus nuevos latidos la memoria de su donante, una mujer dominicana del barrio marginal "Paraíso de Dios"

- En lo personal digo ¿qué es lo que más resonó en vos de todos los planteos que hace?

- Hay algo de lo vincular que uno no tiene que perder nunca. Es muy potente estar totalmente atento a los vínculos reales, a las personas que te quieren, que te acompañan; yo soy muy de eso. Y a la hora de trabajar, también, armar buenos equipos, buenos compañeros de viaje…

- ¿Te resulta algo intimidante el formato, el unipersonal?

- Muy intimidante. Yo siempre tengo cagazo y cuando estoy solo en el escenario, más todavía. Pero bueno, descubrí tanto con Muerde como con Paraíso que tengo buenos compañeros, que son los espectadores; se genera una comunidad única.

- ¿Qué te pasa en el momento justo antes de salir a escena?

- Lo que me sucede es el nervio lindo, pero igual, siempre me digo: “¿Por qué tengo que pasar por este sufrimiento?” (risas). Pero después pasa, porque hay que estar muy concentrado. La verdad que Paraíso es un un desafío como actor tanto emocionalmente, vocalmente, físicamente, y después es una gran apuesta de nuestro director Ignacio Rodríguez de Anca, con un espectáculo multimedia donde hay dos cámaras en vivo, proyecciones, música original, una puesta de sonido impecable, el diseño de luces... Es un espectáculo con una factura muy alta.

- Cómo hacés para llevar todo, porque tu presente no es solo es Paraíso…

- Sí, estoy haciendo la gira de Muerde, haciendo esta gira con Paraíso, estoy dirigiendo en Montevideo y filmando también: terminé una película brasileña en Barcelona hace algunos días y ahí vamos…

- ¿Y la tele?

- No hay más.

- ¿No hay más?

- No hay más.

- ¿Qué pasa con la televisión, con la ficción?

- Si lo mirás en Buenos Aires puede ser un tema de consumo; pero yo que recorro toda la Argentina, te digo que la gente sigue viendo la televisión abierta. Todo el mundo tiene plataformas, pero, también por crisis, hay mucha gente que se bajó de las plataformas; y la gente grande por ahí no sabe ni utilizarla. Entonces la posibilidad de tener ficción nuestra, abierta, gratuita para la gente, se sigue extrañando. Hoy hay ficción en la televisión argentina, pero es ficción extranjera. Vuelven a pasar Avenida Brasil y otras novelas de otros países. Qué sé yo, más que eso no te puedo decir, pero no es por desinterés del público, yo creo que no tiene que ver con eso.

- Algunos de tus colegas que han venido de gira reconocen en el teatro un refugio…

- Sí, siempre lo fue. Muchas veces se pensó que el teatro iba a morir con la llegada de la radio, de la tele, del cine, de las plataformas, pero el teatro es una experiencia única que no se compara con nada. Hay una complicidad actor-espectador que conecta con algo primitivo de creer en el juego y de poder jugar a este juego de roles que te propone el teatro.

- ¿Y extrañás hacer televisión o estás bien con el teatro?

- Me encanta hacer televisión y también era una posibilidad de estar mucho más cerca con la gente. La verdad que sí, se extraña. Y como actor era un entrenamiento muy potente también, te entrena muchísimo en la memoria, en la eficacia, en resolver muy rápido…

- Afortunadamente, seguís en acción...

- Sí, pero también hay que reconocer que, desde toda la vida, yo tengo poder de autogestión. Yo me crié en el teatro independiente, tengo esa capacidad de ser convocado por buenos grupos y también de ponerme al frente y armar buenos grupos y salir a la búsqueda de los laburos con los recursos que tenemos. Obviamente necesitamos que todo esté mejor, que la crisis pase y que sea algo más justo para todos, pero también creo que es importante estar en actividad, porque, de alguna manera, nosotros somos si hacemos.

Yo me crié en el teatro independiente, tengo esa capacidad de ser convocado por buenos grupos y también de ponerme al frente y armar buenos grupos y salir a la búsqueda de los laburos con los recursos que tenemos Yo me crié en el teatro independiente, tengo esa capacidad de ser convocado por buenos grupos y también de ponerme al frente y armar buenos grupos y salir a la búsqueda de los laburos con los recursos que tenemos

- ¿Cómo es eso?

- Yo creo que siempre hay que estar con un proyecto, para poquitos, para muchos, como te vaya, no importa, pero estar en actividad, con el instrumento entrenado, que no se oxide. Es nuestra responsabilidad estar en actividad más allá de las comodidades y los deseos de supervivencia, ¿no? No sé, yo creo en la acción, en que, si uno no se mueve y hace, de alguna manera, ganan los malos.

Luciano Cáceres y su historia con San Juan

Más allá de sus giras teatrales, la provincia guarda un lugar en la historia familiar de Luciano Cáceres. “Es una provincia muy significativa para mí, San Juan, que tiene que ver directamente con mi infancia”, dijo. “Mi padre trabajaba en la Casa de San Juan y después en la Lotería de San Juan”, precisó, antes de contar una anécdota. “Siempre cuento que mi hermana más chica nació mientras mi papá estaba volando a San Juan. Mi mamá ya tenía contracciones, pero para que no se preocupara, lo dejó en Aeroparque y se fue directo a la clínica y parió a mi hermana. O sea, mientras mi papá volaba, llegó a San Juan y ya tenía una hija más, cuando aterrizó en San Juan ya tenía una hija nueva”, relató el actor y director.

La cita en la Sala Auditórium

Paraíso - Luciano Cáceres

  • Día: domingo 23 de agosto

  • Hora: 19:00 h

  • Lugar: Teatro del Bicentenario - Sala Auditórium

  • Entradas: general $35.000, en la boletería del Teatro y en la plataforma web TuEntrada.com

LAS MAS LEIDAS