Sol a pleno, un espectáculo de lujo  y tiempo, aquel que los apuros laborales del viernes le impidieron a muchos sanjuaninos asistir a ver la Copa Davis en el Aldo Cantoni. Por eso, este sábado el clima fue distinto: más gente, más relajada y dispuesta a pasarla bien, desde el mismo ingreso al estadio.

 

Los hinchas, sabiendo que el dobles (único partido de la jornada sabatina) arrancaba a las 12, empezaron a llegar pasadas las 11. Claro, buena excusa para comer algo en la previa -y en el intermedio de los sets- y aprovechar para alimentar ese fanatismo por la celeste y blanca.

 

Así las cosas, fue furor entre los espectadores prestar sus cachetes para que los pinceles hagan lo suyo. Es que dos promotoras pintaban la cara de los hinchas y, por supuesto, nadie se resistió a ese extra de lucir con los colores argentinos, más allá de la camiseta de rigor que muchos llevaron puesta.