Néstor Pitana será el representante argentino en la final del Mundial que animarán Francia y Croacia. El misionero, de 43 años, replicará el camino de Horacio Elizondo, quien estuvo a cargo de la conducción de la definición entre Francia e Italia en la Copa del Mundo de 2006. A lo largo de su segundo Mundial (en el que dirigirá su cuarto partido), Pitana recibió el apoyo incondicional de Romina Ortega, su esposa. La dama, misionera también, lo respaldó permanentemente ante cada paso en la Copa del Mundo a través de su cuenta de Instagram.

 

"Felicitaciones, mi amor!!! Explota mi corazón de alegría", escribió apenas se enteró de la noticia. Ya había destacado cuando le tocó participar del partido inaugural entre Rusi

a y Arabia Saudita. "Muy emocionada", expresó en aquella ocasión. "Simplemente, el mejor", sentenció.

 

Pues bien, Romina ya había sido noticia luego del Mundial 2014, cuando los medios descubrieron su belleza. Incluso, sus fotos dieron la vuelta al mundo. Siete meses después de esa "explosión" mediática de su novia, Pitana decidió dar el gran paso y le propuso matrimonio a Romina.

 

En 2015, antes de un Racing-Rosario Central y en el umbral de su boda, el árbitro hasta se animó a enviarle un mensaje a Romina a través de las cámaras. "Mi amor, te mando un gran beso y el domingo vas a ser mi mujer. Te quiero mucho y que seamos felices", le dijo. La pareja se casó a bordo de un catamarán, navegando por el río Paraná, el 15 de febrero de ese año, un día después de San Valentín.  Los medios misioneros publicaron las fotos de la boda, muy íntima y junto a sus familias y amigos más cercanos.

 

Espléndida, Romina es fan de mantener su cuerpo sano y un alto y riguroso entrenamiento en el gimnasio. Con Néstor Pitana fueron padres de dos niños, y la misionera siguió fiel a su costumbre de mantenerse en forma.