El Juventus Stadium se rindió a los pies de su verdugo. En el momento en el que la pelota vencía la resistencia de Gianluigi Buffon luego de una inolvidable chilena de Cristiano Ronaldo para prácticamente sentenciar la serie de cuartos de final de la Champions League, el público local no pudo hacer más que regalarle una lluvia de aplausos. 
 

Es que el portugués hizo desaparecer todas las barreras futbolísticas y les regaló a los presentes una obra de arte que será recordada por mucho tiempo. Por eso fueron merecidos los aplausos como fue merecido el pasaje a semifinales para el Merengue.