Ramón Garayo apareció caminando ayer, a plena luz del día y armado con un machete, a un complejo turístico de la provincia de Misiones. Iba dispuesto a cerrar definitivamente una historia de violencia que había empezado en enero. Esta vez lo logró, aunque no pudo matar a su ex, a quien hirió a machetazos, sí asesinó al jefe de ella y luego escapó.

El intento de femicidio ocurrió dentro del predio de la reserva natural, a unos 25 kilómetros del casco urbano de Comandante Andresito, donde ambas víctimas cumplían distintas funciones. Ella trabajaba en la cocina y el hombre asesinado, Juan Farjat, era el encargado del lugar.

El ahora prófugo tenía celos de la relación que existía entre su expareja y Farjat y ya había intentado agredirlos a principios de año. Entonces fue denunciado por “lesiones leves y amenazas de muerte” y estuvo detenido hasta hace un mes, cuando salió en libertad pero con una orden de restricción de acercamiento a las víctimas, indicó El Territorio.

Garayo se mantuvo alejado hasta el último martes. Ese día violó la prohibición y regresó al complejo para amenazar a la mujer, razón por la que la policía ya estaba nuevamente tras sus pasos. No pudieron encontrarlo y este jueves cumplió con su palabra. Volvió dispuesto a todo.

A la primera que se cruzó fue a su exmujer. La corrió por el predio y la golpeó con el machete en la cabeza hasta desmayarla y dejarla completamente ensangrentada en el suelo. Interceptó a Farjat cuando el hombre trataba de alcanzar un cuatriciclo para ir en busca de ayuda.

Farjat recibió una herida letal en la nuca y murió antes de que lo llevaran a un hospital. En tanto, el acusado se dio a la fuga y hay una nueva orden de detención en su contra, dictada por el Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú.

Fuente: TN