El automovilista acusado de causar la muerte de su amigo en el siniestro vial ocurrido el último viernes en Chimbas fue liberado en la tarde de este lunes. Pese a que Fiscalía había pedido prisión preventiva por un plazo de 20 días, el juez de Garantías Rodolfo Figuerola no hizo lugar a ese planteo y Julián Moreno (30) fue excarcelado.
El fiscal de la UFI Delitos Especiales Francisco Micheltorena (asistido por el ayudante fiscal Adrián Elizondo) imputó a Moreno el delito de homicidio culposo agravado por conducir bajo los efectos del alcohol, pues el examen de alcoholemia reveló que tenía 1,63 gramos de alcohol por litro de sangre, cuando lo tolerable es 0,5 g/l.
Asistido por Alejandro Castán, Moreno decidió no declarar.

El imputado el viernes había participado en el cumpleaños de su hija y para la ocasión había invitado a su compañero de trabajo en una bodega de Capital, Omar Muñoz (43). La celebración tramitó sin sobresaltos hasta que Moreno invitó a su amigo a su casa y, al mando de su VW Gol, ambos partieron pero nunca llegarían a destino: en los últimos minutos del viernes, el joven conductor perdió el control del auto y se fue contra una camioneta Ford F100 en la que circulaban otro joven de 30 años, con su esposa, su hija y una amiga de la mujer. Y el resultado fue nefasto, porque el VW Gol impactó con el frente de la camioneta justo con el costado derecho, donde iba Muñoz, quien no sobrevivió al tremendo choque.
Todo pasó sobre calle Oro en inmediaciones del cruce con Urquiza, unos 200 metros al oeste del cruce con al Ruta Nacional 40, en Chimbas.
Ayer, todo parecía indicar que la culpa la tuvo el propio Moreno, básicamente por dos evidencias: según fuentes judiciales, por el resultado del examen de alcoholemia y porque el conductor de la camioneta, de apellido Ávila, habría dicho que vio zigzaguear al auto antes de que se le viniera encima, sin que tuviera ninguna posibilidad de esquivarlo.

