Un camionero fue condenado a un año de prisión en suspenso tras protagonizar un grave episodio vial durante la madrugada del domingo en Caucete, cuando conducía en estado de ebriedad, atropelló a un policía rural y luego intentó escapar en una persecución que se extendió por más de 80 kilómetros.
La sentencia se dictó en el marco de un juicio abreviado, en el que el imputado fue hallado responsable de los delitos de resistencia a la autoridad, lesiones y daño. El fallo fue resuelto por el juez Pablo León.
Según se acreditó en la causa, el acusado presentaba 1,48 gramos de alcohol por litro de sangre al momento de ser detenido.

El hecho
El episodio ocurrió el domingo, alrededor de las 2.55, en la zona de Cuestas de las Vacas, sobre Ruta Nacional 141, en el departamento Caucete. Personal de la Policía Rural intentó identificar a un camión Scania blanco, cuyo conductor evidenciaba claros signos de ebriedad.
Lejos de obedecer la orden policial, el camionero reaccionó de manera violenta y embistió a uno de los efectivos motorizados, quien sufrió diversas lesiones, mientras que la motocicleta policial resultó con daños visibles en la rueda trasera.
Tras el ataque, el conductor se dio a la fuga a alta velocidad, lo que dio inicio a una intensa persecución que se extendió por más de 80 kilómetros. El camión fue seguido primero por Ruta 141 y luego por Ruta Nacional 20, donde el chofer condujo de forma temeraria, zigzagueando, cruzándose de carril e ignorando sirenas, balizas y reiteradas señales de detención, poniendo en serio riesgo a otros automovilistas.
Finalmente, el rodado fue interceptado en la localidad de Las Trancas, en el límite con la provincia de San Luis, durante un operativo coordinado en el control de El Encón.
El conductor fue identificado como Edgardo Gastón Algañaraz, de 50 años, oriundo de Luján de Cuyo, Mendoza, aunque con residencia en la provincia de Buenos Aires.

