La investigación por la muerte de Raúl Darío Jalife, el hombre de 64 años que fue encontrado sin vida en su casa de 25 de Mayo, tuvo una conclusión clave: la autopsia confirmó que falleció por causas naturales, como consecuencia de un episodio cardíaco.
El cuerpo había sido hallado el lunes 2 de noviembre, alrededor de las 21, en una pileta de lona ubicada en el domicilio donde vivía solo. Quien lo encontró fue un vecino que se acercó a abrir las compuertas de riego y advirtió un fuerte olor nauseabundo.
Tras el aviso, intervino personal policial de la Comisaría 32ª y la Unidad Fiscal de Delitos Especiales. En el lugar trabajó Policía Científica y, durante la primera inspección, la médica que examinó el cuerpo advirtió que se encontraba en avanzado estado de descomposición. Además, no detectó lesiones defensivas ni indicios de violencia.
De acuerdo con los testimonios recogidos, Jalife padecía una enfermedad que le provocaba desmayos y tenía limitada la movilidad de uno de sus hombros. Esos datos formaron parte de las primeras averiguaciones.
Aunque inicialmente el caso fue caratulado como una muerte de etiología dudosa, se dispuso el levantamiento del cuerpo y la realización de una autopsia para establecer las circunstancias del fallecimiento.
Con el resultado forense, la hipótesis de una muerte violenta quedó descartada. En la causa intervinieron el fiscal subrogante Sebastián Gómez y el ayudante fiscal Maximiliano Gerarduzzi, de la Unidad Fiscal de Delitos Especiales.