Lo que debía ser una tarde de descanso y paseo por la costa chilena estuvo a punto de convertirse en una pesadilla para Eduardo Garcés, reconocido dirigente vitivinícola de San Juan y actual presidente de la Junta de Riego de Chimbas. El sanjuanino fue víctima de un violento intento de robo en las inmediaciones del Puerto de Coquimbo, aunque logró salvar su vehículo gracias a una astuta medida de precaución.
El episodio ocurrió el pasado domingo, alrededor de las 14:30 hora, sobre la calle Bilbao, a escasos metros de la concurrida zona de la Costanera. Garcés había estacionado su camioneta Toyota Hilux (modelo 2017) para disfrutar de la zona portuaria, pero antes de descender, decidió aplicar un consejo que había recibido previamente por seguridad: desmontó el volante y se lo llevó consigo.
Minutos después de alejarse, un grupo de delincuentes violentó uno de los cristales del rodado y logró ingresar al habitáculo. Sin embargo, una vez dentro, los malvivientes se encontraron con un obstáculo insuperable: el eje de dirección estaba desnudo. La imposibilidad de conducir el vehículo paralizó la maniobra delictiva.
La situación terminó de frustrarse gracias a la intervención de un testigo. Un conductor que circulaba por la zona advirtió los movimientos sospechosos dentro de la Hilux y comenzó a increpar a los ladrones, gritándoles que llamaría de inmediato a Carabineros.
“Sacó el volante antes de bajar, una recomendación que resultó clave para evitar el robo de la unidad”, confirmaron fuentes allegadas al caso.
Ante la exposición y la imposibilidad de arrancar la camioneta, los sospechosos se dieron a la fuga rápidamente, dejando tras de sí solo los daños materiales del cristal roto.
Un blanco recurrente
Este hecho vuelve a poner el foco sobre la creciente inseguridad que reportan los turistas argentinos en la región de Coquimbo y La Serena, donde los robos de vehículos y ataques a propiedades de veraneantes se han vuelto moneda corriente en las últimas temporadas. En esta ocasión, la pericia y la prevención de Garcés permitieron que el hecho no pasara de un mal momento y un vidrio roto.

