La Justicia de Brasil resolvió este viernes la liberación de Agostina Páez, la abogada argentina acusada por un hecho de racismo en Río de Janeiro, quien no será trasladada a una cárcel común y continuará el proceso judicial con tobillera electrónica.
Páez había sido detenida por la Policía de Río de Janeiro y permanecía alojada de manera provisoria en una comisaría, a la espera de su eventual traslado al Complejo Penitenciario de Bangu, medida que finalmente fue dejada sin efecto.
La mujer fue imputada por el delito de injuria racial, una figura penal que en Brasil prevé penas de entre 2 y 5 años de prisión. La causa se originó a partir de un video viral, en el que se la observa realizando gestos racistas contra empleados de un bar.
La defensa de Páez, encabezada por el abogado Sebastián Robles, logró que se morigerara la prisión preventiva solicitada por la fiscalía, permitiendo que la acusada permanezca en libertad, aunque bajo las mismas condiciones que regían hasta ahora, es decir, alojada en el mismo lugar y con control electrónico.
Según explicó el periodista Diego Gabriele, la medida se consiguió luego de que la defensa se presentara en la comisaría junto al personal policial y solicitara una medida excepcional para evitar el traslado al penal. “La prisión preventiva era desproporcionada”, sostuvo Robles, quien ahora busca que Páez pueda continuar el proceso judicial en la Argentina.
Antes de ser trasladada a la comisaría y tras conocerse el pedido de prisión preventiva, Agostina Páez publicó un video en su cuenta de TikTok, en el que expresó su angustia por la situación que atravesaba. “Se están vulnerando todos mis derechos. Estoy desesperada y muerta de miedo”, afirmó en ese mensaje que rápidamente se viralizó.
La causa judicial continúa en trámite en Brasil, mientras la imputada permanece retenida bajo control electrónico, a la espera de nuevas definiciones por parte de la Justicia.