A casi dos meses de la explosión ocurrida durante una exposición escolar en la escuela Elvira de la Riestra de Lainez, en Ullum, que dejó gravemente herida a una nena de 9 años, la investigación a cargo de la UFI Delitos Especiales incorporó dos datos clave que pueden definir el futuro del expediente, según pudo saber DIARIO DE CUYO.

El primero surge del testimonio de la madre de la menor, quien declaró que la explosión que provocó las quemaduras de su hija habría sido causada por otro niño que participaba de la muestra escolar. Según su relato, el menor habría apretado una botella que contenía alcohol u otro líquido inflamable, lo que generó una combustión repentina y las serias lesiones en la nena.

Este dato resulta relevante para la causa, aunque aún resta una instancia fundamental: la Cámara Gesell a la víctima, que se realizará en febrero, cuando la niña se encuentre en condiciones físicas y psicológicas adecuadas para declarar. Por el momento, la menor continúa con tratamiento médico y asiste junto a su madre tres veces por semana al hospital Marcial Quiroga para curaciones. Además, todavía padece el trauma por lo sucedido y presenta quemaduras visibles, principalmente en la zona del cuello.

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Fachada de la escuela.

Desde la fiscalía consideran que, de confirmarse que el hecho fue provocado por un menor en el marco de una travesura, se trataría de un accidente y no de un delito penal. En ese escenario, el legajo podría pasar a archivo, al no existir responsabilidad penal imputable.

El dato alarmante

El segundo elemento que encendió las alarmas en la investigación es que la mayoría de los matafuegos del establecimiento educativo estaban vencidos al momento del incidente. No obstante, también surgió como prueba que las autoridades de la escuela habían solicitado la renovación de los extintores al Ministerio de Educación un mes antes de la explosión, pedido que no habría sido respondido a tiempo.

La causa está a cargo del fiscal Iván Grassi, quien ordenó diversas medidas en el establecimiento educativo, junto a personal de la UFI Delitos Especiales. El legajo fue caratulado como “Actuaciones Investigativas por lesiones en perjuicio de M.J.”, y se inició tras la denuncia radicada por la madre de la menor.

Según la hipótesis inicial, el hecho ocurrió durante una exposición en la que alumnos de sexto grado presentaban trabajos a estudiantes de cuarto. En uno de los sectores había un experimento escolar con un volcán que funcionaba mediante un pequeño chispazo. En ese contexto, un alumno habría manipulado una botella de alcohol etílico, lo que provocó la combustión que alcanzó a la nena. Y esto habría tenido la confirmación de la madre.

La exposición escolar se hacía todos los años en aquella escuela de Ullum, pero a partir del hecho acaecido en noviembre de 2025, las autoridades decidieron no hacerla nunca más.