La investigación por el presunto abuso sexual con acceso carnal ocurrido durante una fiesta de Halloween en una finca de Pocito tendrá un paso determinante en los próximos días: 13 entrevistas videograbadas que podrían resultar clave para esclarecer lo sucedido. La Fiscalía ANIVI deberá escuchar a la adolescente de 14 años que denunció el hecho y a otras 12 chicas que estuvieron en la celebración y que podrían aportar información sobre lo ocurrido aquella madrugada.
Las entrevistas videograbadas de las psicólogas comenzarán el miércoles 4 de noviembre y se extenderán en los días siguientes.
La medida apunta a reconstruir lo que sucedió durante el encuentro, establecer qué personas estuvieron cerca del lugar donde habría ocurrido el ataque y determinar si alguno de los presentes tomó fotografías o filmó el episodio con su teléfono celular. Esta última sospecha forma parte de las líneas investigativas que todavía busca esclarecer el Ministerio Público Fiscal.
La causa tiene como principal acusado a Dylan Yair Bunda Cortez, de 19 años, futbolista del Club Atlético de la Juventud Alianza, quien fue imputado por abuso sexual con acceso carnal. La jueza Flavia Allende dispuso que permanezca un mes en prisión preventiva en el Penal de Chimbas y autorizó un año de investigación penal preparatoria.
En paralelo, Lautaro Arón Rivas, de 18 años, compañero de club del imputado, permanece en calidad de investigado. Hasta el momento, la Fiscalía no le atribuyó formalmente un delito ni estableció una participación concreta en el presunto abuso, aunque lo señaló como una de las personas que habría estado presente y que podría haber registrado imágenes.
Los testimonios de las adolescentes serán fundamentales para avanzar sobre esos interrogantes. En particular, la entrevista de la presunta víctima podría aportar precisiones sobre la secuencia del episodio, las circunstancias en las que habría ocurrido y la intervención de otras personas.
La declaración también será relevante frente a la versión que dio Bunda Cortez durante la audiencia de formalización. El joven negó haberla obligado y aseguró que mantuvieron relaciones sexuales consentidas. Además, manifestó que no sabía que la adolescente tenía 14 años.
La reconstrucción de la madrugada en Pocito
El hecho denunciado ocurrió durante la madrugada del 25 de octubre, en una fiesta organizada por adolescentes en una finca ubicada sobre calle 9, en Pocito. Según la reconstrucción presentada por las fiscales Ingrid Schott y la ayudante fiscal Laura Maldonado, la chica se había dirigido al baño cuando habría sido abordada por el futbolista.
La acusación sostiene que el joven la llevó hacia un sector oscuro y apartado de la celebración, donde habría cometido distintos actos sexuales sin su consentimiento, pese a que ella le manifestó que no quería hacerlo.
Durante ese episodio, otros jóvenes se habrían acercado. Por eso, uno de los puntos que intenta determinar la Fiscalía es si hubo personas que presenciaron lo sucedido o que utilizaron sus celulares para obtener registros audiovisuales.
La adolescente consiguió enviar su ubicación a una amiga y logró regresar con el grupo. Sus compañeras la encontraron llorando y angustiada. Horas después, cuando llegó a su casa, le contó lo ocurrido a su padre, un funcionario judicial, quien realizó la denuncia ante la UFI ANIVI.
La investigación ya cuenta con otros elementos incorporados, entre ellos pericias médicas, muestras genéticas y una evaluación psicológica. Ahora, las 13 cámaras Gesell aparecen como una instancia central para completar la reconstrucción y determinar qué ocurrió durante aquella fiesta de Halloween y qué responsabilidad pudo tener cada uno de los jóvenes involucrados.
La causa continúa en etapa investigativa y la situación procesal de los sospechosos deberá resolverse a partir de las pruebas reunidas.