Una pelea entre mujeres fue el detonante del homicidio que sacudió la tranquilidad del barrio Las Pampas, en Pocito. Así se conoció este miércoles durante la audiencia de formalización por el crimen de Ricardo Caballero (41), ocurrido el pasado domingo 4 de enero de 2026.

Por el hecho están imputados Alejandro Lara Firmapaz (28) y Jonathan Hernán Arancibia (40), alias “El Tarta”, quienes permanecerán un año detenidos con prisión preventiva en el penal de Chimbas, mientras avanza la investigación.

Según la hipótesis que investiga el fiscal Iván Grassi, junto a los ayudantes fiscales Pablo Orellano y Roxana Fernández, de la UFI Delitos Especiales, todo comenzó durante la mañana del domingo, cuando la hermana de Caballero protagonizó una gresca con la pareja de Lara, ambas vecinas de la misma manzana.

Si bien el altercado parecía haber quedado atrás, la situación se reavivó cuando la hermana de la víctima radicó una denuncia policial. Esto habría provocado el enojo de Lara y de los Arancibia, quienes primero atacaron con piedras las viviendas de Caballero y su hermana, y luego regresaron armados.

El ataque fatal

De acuerdo con los testimonios recolectados, tras la denuncia, Lara y Arancibia habrían ingresado violentamente a la casa, rompieron vidrios y ventanas y amenazaron a los moradores con un arma de fuego, para luego retirarse.

Minutos más tarde, Ricardo Caballero salió de su vivienda y llegó a la esquina, momento en el que los acusados reaparecieron y efectuaron varios disparos. Uno de los proyectiles impactó en el abdomen de la víctima, provocándole la muerte.

Primero la investigación sostuvo que Lara fue quien efectuó el disparo, mientras que Arancibia colaboró facilitando el arma.

Sin embargo, durante la audiencia, se exhibió un video publicado por DIARIO DE CUYO, en el que se observa a ambos imputados en la escena del crimen efectuando disparos. Este material es una de las principales pruebas que la fiscalía complementa con testimonios de vecinos, aunque todavía no pueden precisar quien disparó el proyectil mortal. 

Grassi solicitó un año de investigación penal preparatoria, argumentando que aún restan tomar declaraciones clave y hallar las armas homicidas, que no fueron encontradas en el lugar del ataque.

Los planteos de la defensa

El abogado Manuel Gimenes Puchol, junto a Fabiana Salinas, pidió que Lara cumpliera la detención en una comisaría o con tobillera electrónica, alegando problemas de convivencia con algunos internos del penal de Chimbas. Los defensores también denunciaron que hubo problemas previos iniciados por los familiares de la víctima.

Por su parte, Nicolás Pardo, defensor de Arancibia junto a otro letrado de apellido Tores, solicitó, primero, que desliguen a su cliente de la causa porque no tuvo ningún tipo de relación con el hecho y, segundo, una junta médica, al señalar que su cliente padece problemas psiquiátricos y ha intentado quitarse la vida cuando no recibe medicación.

Tras los disparos, Lara se quedó en el lugar y ahí fue detenido por la Policía, mientras que Arancibia estuvo un día prófugo.

El juez Alberto Caballero rechazó todos los planteos defensivos y resolvió un año de prisión preventiva para ambos imputados, a cumplir en el Servicio Penitenciario Provincial de Chimbas, además de un año de plazo para la investigación.

Tras el homicidio, se desplegó un amplio operativo policial en el barrio Las Pampas, con intervención de Policía Científica, Policía Jurisdiccional, Grupo GERAS, Brigada de Delitos Especiales y funcionarios judiciales.

Por orden judicial, se realizaron múltiples allanamientos, donde se secuestraron vainas servidas, teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa, que ahora forman parte del expediente.