El cortista Juan Carlos Caballero Vidal

El testimonio en un juicio de lesa humanidad del abogado Carlos Bula fue contundente: mientras se desempeñaba como juez de primera instancia en plena dictadura militar, Juan Carlos Caballero Vidal ordenó la autopsia de Alberto Carvajal por pedido del entonces jefe del RIM 22, pero no habría investigado cómo se produjo la muerte de la víctima (que fue brutalmente torturada) ni habría enviado el resultado de la pericia forense a la Justicia Federal.

 

El profesional explicó en su momento que tras el retorno de la democracia, en 1983, fue contactado por la madre y los familiares de Carvajal para investigar cómo falleció en 1977. Su caso es emblemático, ya que las autoridades militares trataron de hacer pasar que se había suicidado al ahorcarse en su celda, pero luego salió a la luz que fue por las torturas que padeció en el Penal.

 

El abogado señaló que los familiares tenían esa certeza, por lo que comenzó las averiguaciones en el Juzgado Federal, ya que allí se radicaba la causa de la detención de quien fuera militante del partido comunista. “Solamente encontré una resolución del juez que sobreseía por fallecimiento a Carvajal y que continuaba la causa según su estado. Ninguna investigación se abrió al respecto ni el fiscal inició ninguna investigación”, resaltó. 

 

Fue así que acudió a los Tribunales provinciales y buscó el juzgado de turno a la fecha de la muerte, el 18 de agosto del ‘77. Era el de Sexta Nominación, a cargo en ese entonces del hoy cortista. En el libro de ingresos de expedientes encontró uno que señalaba “Con motivo de un pedido de colaboración”. Al conseguirlo, el mismo indicaba que era la solicitud de la autopsia a Carvajal por parte del coronel Juan Bautista Menvielle, jefe del RIM 22. 

 

Bula manifestó que Caballero Vidal ordenó la medida, la cual se realizó y que el magistrado le reconoció que “no investigó” el caso, ya que sólo “cumplió con el pedido”. El profesional expresó que “me sorprendió porque ante un pedido de una autoridad a un juez que tiene una persona muerta, lo lógico es que se constituya en el lugar y ordene levantar pruebas”. Además, sobre las actuaciones indicó que “tampoco las remitió al Juzgado Federal, porque no hay ninguna constancia de eso para que se prosiguiera la investigación desde la causa originaria”.