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Un verdadero escándalo salió a la luz en las últimas horas dentro del Ministerio de Salud Pública provincial, ya que la propia cartera denunció penalmente a 14 empleados porque los acusa de estafar con combustible.

 

Según informaron fuentes del ministerio, ya suspendieron a los involucrados tras un sumario y ahora fueron puestos a disposición de la Justicia. Once de ellos son choferes, mientras que los tres restantes son funcionarios (jefe de movilidades, administrativa encargada de controlar los gastos y jefe de mantenimiento) y existe la posibilidad de que tengan un agravante por su rol. De los 14 señalados, 12 son empleados de planta permanente y los otros dos, conductores de movilidades, contratados por el Estado. 

 

Los acusados se manejaban con una tarjeta y, a la hora de cargar combustible para las movilidades oficiales, la presentaban en cada estación de servicio. Pero además, según consta en la denuncia, los empleados involucrados compraban naftas con el mismo plástico para abastecer a sus vehículos particulares.

 

El faltante, estimado en 200 mil pesos, se vio reflejado en los balances y desde ahí comenzó una investigación que desencadenó en la suspensión y la denuncia penal de los 14 empleados del Ministerio de Salud.