Cada 27 de febrero el Partido Bloquista cumple años, y en este 2026 son 108 las velitas que tendrán que soplar las autoridades y afiliados en la sede partidaria de la calle Mitre, con Luis Rueda a la cabeza. Las vidas de los hermanos Federico y Aldo Cantoni, ambos médicos de profesión, ex gobernadores de San Juan y fundadores de la Unión Cívica Radical Bloquista (UCRB), actual partido Bloquista, el 27 de febrero de 1918, han sido abordadas en numerosas ocasiones por la prensa y los historiadores de la provincia y del resto del país. Especialmente desde DIARIO DE CUYO, la Plataforma Bataller Contenidos y, de manera especial, por Carlos Ciro Maturano, historiador institucional del bloquismo y de la vida política de sus miembros más destacados, desde los Cantoni a Leopoldo Bravo, y todo plasmado en sus libros “Pioneros” I, II, III y IV. Pero ya es hora de hablar, en un dia como hoy, de otro personaje de apellido Cantoni, el tercero de los célebres “tres machos Cantoni”, Elio, del que poco se ha hablado y se desconoce prácticamente su interesante vida.
Elio acompañando a su hermano Federico herido tras la Revolución de 1934.
Siempre acompañó con discreción a Federico y Aldo en campañas o desde sus gobiernos.
El Dr. Elio Cantoni nació en San Juan el 8 de junio de 1896 y junto a Federico y Aldo son hijos del matrimonio formado por el ingeniero Ángel Cantoni y doña Ursulina Aimó Both, ambos nacidos en Italia. Como sus dos hermanos, Elio estudió medicina en Buenos Aires y tras obtener su título regresó a su provincia donde desarrolló una intensa actividad en el campo de la Salud Pública, aunque acompañó siempre a sus hermanos en la actividad política como afiliado también a la citada UCRB y casi ignoto número tres del partido. Y hasta fue candidato a gobernador, con Luis Cattani como vice, en las elecciones del 24 de febrero de 1946 cuando en la Nación gana por primera vez Juan Domingo Perón, como presidente, y, a su vez, el justicialismo se impone en casi todas las provincias, incluida San Juan, con la fórmula Juan Luis Alvarado-Ruperto Godoy.
Elio se casó con Rosa Ena Roco, jachallera, y tuvieron un hijo, Ángel Serafín.
La casa familiar de Elio se ubicaba frente a la plaza “Laprida” de nuestra Ciudad, y allí vivió con su esposa, la jachallera Rosa Ena Roco Riveros, y el único hijo del matrimonio, Ángel Serafín Cantoni. En ese domicilio tambien tenía su consultorio donde atendía diariamente a numerosos pacientes, ya que, como escribe Carlos Maturano, “Elio abrazó el arte de curar con mucha abnegación, estudiando y aplicando los adelantos con el único interés de salvar o mejorar la calidad de vida de sus pacientes”. El citado autor reconoce que Elio tambien tuvo gravitación durante un cuarto de siglo en la política local, “siendo director de la Asistencia Pública y del Hospital Rawson”, además de responsable de la entonces reorganización de la Administración Sanitaria en la provincia, con lo que logró extender este organismo de gobierno hacia todos los rincones de San Juan, “llevando profesionales, medicamentos, educación y prevención a todo el pueblo”. Como se expresa en “Pioneros”, el consultorio de Elio “siempre estaba completo de pacientes y correligionarios, cobrándoles la consulta solamente a los pudientes, que eran los menos; a la mayoría, personas modestas, sencillas, jamás les cobró, ni en el consultorio ni cuando los visitaba en el domicilio; además les otorgaba los remedios y, en muchas oportunidades, hasta les daba dinero para el colectivo para volver a sus hogares. Procedía, en este aspecto, igual que sus hermanos Federico y Aldo, con mucho respeto y ayuda a los más necesitados”.
image
Elio con ropa de médico cuando era director del hospital Rawson
Rosa Mónica, la nieta educadora que recuerda a su abuelo médico como distinguido hasta en Estados Unidos
Pero además de los aportes citados al comienzo para la difusión de la historia de San Juan y del Bloquismo en particular, contamos con la valiosa colaboración de descendientes del Dr. Elio Cantoni, que tuvo cinco nietas y un nieto, y hasta ahora doce bisnietos (ocho mujeres y cuatro varones). Una de las nietas que entrevistamos aquí es la reconocida magister-licenciada Rosa Mónica Cantoni, y una bisnieta, Agustina Cantoni, distinguida tambien por su labor como artista muralista y Gestora cultural. En primer lugar, Rosa Mónica, profesora en Letras Modernas, magister, doctora en Letras, investigadora del Instituto de Literatura "Ricardo Güiraldes’, de la FFHA de la UNSJ, y autora de numerosas publicaciones, nos recuerda el papel de su abuelo en el campo de su profesión: “Por su dedicación a la medicina, mis tías me dijeron que mi abuelo Elio viajaba mucho a la cordillera porque trabajaba e investigaba a través de plantas de la serranía, y con sus investigaciones pudo llegar a realizar aportes para un avance científico en relación al cáncer de piel; tanto es así que su trayectoria internacional fue tambien muy reconocida por el Instituto Rockefeller”. Precisamente este centro de estudios dependiente de la Universidad Rockefeller de Nueva York, fue creado en 1901 para la investigación biomédica y estuvo centrado siempre “en realizar ciencia para el beneficio de la humanidad”. Además, Rosa Mónica tiene un recuerdo muy especial que vincula a DIARIO DE CUYO con Elio Cantoni a través de los canillitas. Sumado a su atención en consultorio, su abuelo Elio fue el médico de los vendedores de diarios y revistas, y por ello cada Día del Canillita, era invitado a participar del acto recordatorio junto a don Francisco Montes, fundador del Diario de Cuyo. “Fueron pasando los años y con mi abuelo y don Francisco ya fallecidos, la comisión de los Canillitas organiza anualmente una jornada de recordación en el Cementerio de la Capital, con motivo de la efeméride de los vendedores de diarios cada 7 de noviembre”. De esos actos, Rosa Mónica recuerda detalles: “Cada año, después de visitar la tumba de don Francisco Montes llegan hasta la de mi abuelo, acompañados de un sacerdote; rezan, depositan una corona de flores y después el presidente del sindicato siempre tiene unas palabras muy elogiosas y cariñosas para recordar a mi abuelo y nos agradecen nuestra presencia en ese acto”.
image
Instrumental quirúrgico del Dr Elio Cantoni conservado por sus nietos
Agustina, la bisnieta artista a la que su abuela le aconsejó: “No te olvides que tu sangre es Cantoni”
A su vez, Agustina Cantoni se refiere tambien con palabras cariñosas a Elio, a pesar de no haberlo conocido: “Hablar de mi bisabuelo es reconocer la sensibilidad que manejaba un médico para tener cercanía con la gente y con su principal bandera que fue la medicina; recuerdo que mi abuela, Eva Ponce de Cantoni, -esposa de Ángel Serafín, el único hijo de Elio- cuando vio que yo estaba preparando el Primer Encuentro de Muralistas me llamó a su casa y me dijo, ‘no te olvides que tu sangre es Cantoni y que siempre lo que tenés que priorizar es el bien de la comunidad’, así que creo que tiene relación con lo que hicieron mis ancestros antes de esta cuarta generación”.
image
Agustina Cantoni, artista muralista y Gestora cultural, bisnieta de Elio
Como se ve, coinciden ambas descendientes del tercer “Macho Cantoni” sobre su labor humanitaria, y para Rosa Mónica esa cualidad de su vida se plasmó en su carácter, observando ella que “sus ojos azules marcaban un rostro tan manso, que la gente mayor que encontré dentro del Bloquismo, y que habían conocido a Elio, lo recuerdan como el más bueno y más calladito de los tres, en el sentido de su forma de ser”. Es otra faceta no explorada en la historia del cantonismo, y quizá por eso, agrega la nieta, “pocos rescatan a don Elio y sin embargo hizo grandes cosas por San Juan en el campo de la investigación y en cada uno de los sitios donde le tocó actuar como médico y autoridad sanitaria”. El Dr. Elio Cantoni falleció el 13 de noviembre de 1951, a los 55 años de edad.