La presidenta de la Junta Departamental de Santa Lucía, Cintia Montero, quedó en el ojo de la tormenta dentro del Partido Justicialista por una actividad celebratoria de los Reyes Magos. Es una cuestión menor que reavivó el debate sobre el adoctrinamiento infantil. ¿El dato a destacar? Los señalamientos contra la dirigente son internos y en estricto off the record.
Un mensaje alertó sobre la actividad del 6 de enero en la Plaza de Santa Lucía. Era una pregunta acerca del motivo de la expulsión del expresidente de la Junta Departamental de Concepción, Marcelo Caruso. “A Caruso por qué lo sacaron. ¿Esto no es lo mismo?”, escribieron a este diario y adjuntaron la fotografía de tres dirigentes con niños y una bandera de la Junta de Santa Lucía con la imagen de Eva Duarte de Perón.
En mayo del 2022, el entonces gobernador Sergio Uñac desplazó a Caruso de la conducción partidaria de Concepción por un pequeño evento en la Plaza Evita en la que un grupo de niños pintaba imágenes de la histórica dirigente peronista. La actividad se enmarcaba en el 103° aniversario del nacimiento de la fundadora del Partido Peronista Femenino.
En ese momento, Uñac determinó la separación del cargo y dio intervención al Tribunal de Disciplina del partido para evaluar la conducta de Caruso. Poco después de ser removido de su cargo partidario, Caruso también presentó su renuncia como director de la Policía Municipal de la Capital durante la gestión de Emilio Baistrocchi. Es decir, hubo duras consecuencias que, de todas formas, en términos políticos/electorales, no sirvieron de nada. En el 2023, el peronismo capitalino cayó frente a la actual jefa comunal, Susana Laciar.

Ahora, internamente, en la Junta de Santa Lucía, un sector militante que puede denominarse como uñaquista, advirtió que otra vez hubo una falta en un presidente de la estructura peronista en un departamento. Extraoficialmente, cargaron contra Montero y compañía. En la foto enviada a este medio, aparecen también Julio Quiroga y Tomás Ríos. Pero, en honor a la honestidad intelectual, no parece una jornada de adoctrinamiento.
El motivo de la actividad, según comentaron, era la celebración de Reyes. No había una promoción o propaganda de un líder partidario. Aunque, ciertamente, sólo con la foto y algunas declaraciones en off es difícil saberlo. La sospecha está sembrada. Será tarea del presidente del Partido Justicialista, el diputado Juan Carlos Quiroga Moyano, evaluar la situación. Es probable que no haya consecuencias formales sobre Montero. Pero ya hubo un halo de suspicacia que la dejó en el centro de la escena. Fuego amigo le dicen.

