Si estás pensando en preparar una torta por primera vez, la clásica torta de vainilla es la elección perfecta. Es una receta básica, ideal para principiantes, y muy versátil: puedes dejarla simple o personalizarla con sabores, rellenos y decoraciones a tu gusto. Su preparación es sencilla y el resultado, una torta casera suave, esponjosa y deliciosa, ideal para servir como postre, merienda o en cualquier ocasión especial. No necesitas ser un experto en repostería para lograr un buen resultado: con la técnica adecuada, podrás sorprender a tus invitados con algo rico, hecho con tus propias manos.

