La deuda de Bomberos Voluntarios de Caucete con DECSA asciende a $3.500.000 y piden ayuda a la comunidad para cancelarla

Aunque DECSA accedió a esperar antes de iniciar acciones como el corte de servicio, el cuartel necesita reunir $1.200.000 para acceder a un plan de pagos y sostener el servicio.

La situación económica de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Caucete continúa siendo crítica. En abril de este año se conoció que debido a una abultada deuda con DECSA por el servicio de energía eléctrica estaban en riesgo de corte. En aquel entonces la deuda era de $2.800.000 y se realizaron distintas acciones para evitar el corte y reunir el dinero necesario. Sin embargo, el panorama no ha mejorado con el paso de los meses y la deuda sigue creciendo.

Conforme señaló a DIARIO DE CUYO el presidente del cuartel, César Fernández en diálogo con DIARIO DE CUYO, la deuda con la distribuidora eléctrica DECSA alcanza los $3.500.000, un monto que hoy la institución no puede afrontar de manera total, ya que la situación financiera no es la óptima y prácticamente van cubriendo los gastos día a día. "No hemos avanzado mucho. Tenemos una deuda más grande que hace meses atrás. Estamos sacando recursos de donde no tenemos, pero lamentablemente no nos está alcanzando", sostuvo.

Mientras buscan nuevas fuentes de ingresos para equilibrar las cuentas, desde la comisión directiva apelan una vez más a la solidaridad de la comunidad para evitar que la deuda siga creciendo y poder regularizar su situación.

Los antecedentes de la deuda millonaria de los Bomberos Voluntarios de Caucete con DECSA

La falta de pago que viene registrando la distribuidora por parte del cuartel no es reciente. Cuando asumió la actual comisión directiva se topó con la novedad que la institución ya debía en aquel entonces $1.400.000. Durante una entrevista realizada por este medio en abril, Fernández destacó que la desidia de la gestión anterior llevó a que los problemas financieros se profundizaran.

“Las problemáticas que estamos enfrentando son varias, porque ha estado muy descuidado, prácticamente sin comisión, con problemas de equipamiento, falta de recursos, movilidades viejas, y así podría seguir. Todos los días nos topamos con un problema nuevo”, comentó Fernández en aquel entonces.

Precisamente ese abandono llevó al cuartel a carecer de personería jurídica y CUIT, lo que evita que puedan solicitar subsidios tanto nacionales como provinciales, debido a que no es una institución registrada legalmente.

La negociación con DECSA que evitó el corte de servicio

Conocida públicamente la situación de los bomberos voluntarios, comenzaron las gestiones para evitar el peor desenlace: un cuartel sin luz. Fernández explicó que mantuvieron reuniones con el interventor de DECSA para intentar encontrar una solución que permitiera cancelar la deuda en cuotas y evitar la suspensión del servicio.

"Nos recibieron muy bien, pero lamentablemente el servicio se tiene que cobrar. Fuimos para ver si podíamos llegar a un acuerdo, pero no se pudo", relató. No obstante, indicó que la empresa mostró predisposición para otorgarles un margen de tiempo antes de exigir el pago.

"Nos dijeron que nos iban a esperar hasta que pudiéramos organizarnos y hacer un plan de pago", explicó.

Sin embargo, acceder a ese plan tampoco resulta sencillo. Para iniciar el convenio, el cuartel debe realizar un desembolso inicial de $1.200.000 una cifra que hoy está fuera de sus posibilidades.

Acciones para generar ingresos y poder sostenerse financieramente

Teniendo en cuenta la realidad del cuartel, como parte de la estrategia para generar recursos propios, la institución concretó el alquiler de una parte del terreno del cuartel a la empresa Claro para la instalación de una antena de telecomunicaciones. Ese contrato permitirá sumar un ingreso mensual que ayudará a aliviar las finanzas. "Va a ser una ayuda para nivelar las cargas, pero tenemos mucho para atrás para solventar, como la boleta de la luz", señaló expectante Fernández.

Mientras tanto, la colaboración de la comunidad sigue siendo fundamental, ya que no han recibido apoyo de ningún organismo del estado provincial o municipal. "Cualquier ayuda es bienvenida", concluyó Fernández.

Además de la venta de comida que intentan concretar los fines de semana y las rifas que van armando y compartiendo puntualmente con la comunidad de Caucete, también cuentan con un alias donde estarán recibiendo la colaboración por parte de quienes deseen ayudar para que la institución no cierre sus puertas. Quienes deseen colaborar lo puede hacer al alias cuartelbomberos.mp, a nombre de César Santiago Fernández.

Mientras buscan reunir los fondos necesarios para acceder al plan de pagos con DECSA, los bomberos continúan prestando servicio con normalidad, aunque reconocen que sostener el funcionamiento del cuartel depende cada vez más del acompañamiento de la comunidad.

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