Andrés Icazati pasó ayer por el procedimiento de Flagrancia luego de haber violado la cuarentena obligatoria tras volver de México, aunque enfrentará el juicio el 3 de abril. El fiscal Iván Grassi había pedido una prórroga para sentar al empresario en el banquillo de los acusados una vez que cumpla con el aislamiento y, sobre todo, para saber si contrajo el coronavirus. Si se confirma esta última hipótesis, la acusación que puede recibir es mucho más grave, ya que no sólo incumplió una disposición sanitaria, si no que también pudo haber actuado, negligentemente, en la propagación del Covid-19, explicó el agente del Ministerio Público. El juez Carlos Lima, a pedido de Grassi, le dictó prisión preventiva al empresario hasta la fecha de la audiencia, ya que el aislamiento obligatorio que debe cumplir termina el 29 de este mes. Icazati había regresado del extranjero el 16 de marzo y había aceptado hacer la cuarentena, pero se lo vio haciendo compras y fue detenido mientras ingresaba a su casa en Rivadavia. Los juicios en Flagrancia por infringir el aislamiento comenzaron el miércoles y hubo 24 condenas en suspenso, a las que se sumaron otras 28 de ayer. Además, en los dos días se dieron cuatro castigos efectivos, dijeron fuentes calificadas.