Fallecida a los 83 años el 8 de enero de 2020, Pilar de Borbón y Borbón, tía del actual rey Felipe VI de España y hermana mayor del emérito Juan Carlos I, llevó siempre una vida dedicada exclusivamente a su numerosa familia y a una entidad benéfica que presidió desde que contrajo matrimonio en 1967 con Luis Gómez Acebo, descendiente de una familia de la nobleza española. Viuda desde 1991, nació infanta de España en 1936 en Cannes, uno de los lugares donde su familia vivió el exilio, tras la caída del rey Alfonso XIII, en 1931. Tuvo cinco hijos, Simoneta, Juan, Bruno, Beltrán y Fernando y varios nietos. Protagonizó siempre un papel conciliador en la familia real, por cuya razón solía ser el oído de las preocupaciones de casi todos sus hermanos y sobrinos, incluido Felipe de Borbón y Grecia, actual monarca español. Muy querida por los españoles, como primera hija de Juan de Borbón y Battenberg, conde de Barcelona y heredero de la corona, le hubiese correspondido heredar el trono, pero en España aún se mantenía el derecho del varón sobre la mujer por lo que, al nacer su hermano, el entonces príncipe Juan Carlos, Pilar perdió los derechos dinásticos. En las dos ocasiones que me concedió una entrevista como redactor de una agencia periodística española y acreditado en la Casa Real, se mostró muy amable, pero cuidando sus respuestas en respeto a las normas de Ceremonial y Protocolo imperantes en la Familia Real española.
– Alteza, hemos terminado el cuestionario que generosamente me ha respondido sobre los 30 años de la boda de Sus Majestades los reyes, pero yo soy argentino y no me quiero privar de hacerle una pregunta, siempre respetuosamente, sobre la visita que don Juan Carlos y doña Sofía hicieron a Buenos Aires cuando todavía regia la dictadura en Argentina.

– Sí, pero ahí ya entramos en temas políticos y yo no hablo de esas cosas.

– No, no voy a consultarle políticamente nada sino sobre una anécdota que dio la vuelta al mundo en 1978 y fue el robo de la capa de doña Sofía por una señora de la alta sociedad porteña.

– Mire, dejémoslo ahí, yo calladita estoy más mona…

– Sólo saber cómo se enteró Ud. y su familia, Alteza.

– Primero por la televisión y luego por gente de Ceremonial de la Casa Real.

– Y ¿recuerda cómo contó doña Sofía lo que pasó?

– Ya le dije que no hablo de estos temas…

– Pero se sabe que la Reina lo comentó brevemente al llegar.

– Sí, a la reina le hizo gracia, pero como apareció muy pronto la capa, para ella fue una anécdota curiosa que no había vivido nunca antes. Y como la señora que se había llevado la capa se la devolvió unas horas después con un mensaje de disculpas, al dia siguiente la reina quiso mandarle a la señora un reloj que había comprado en una tienda de antigüedades y lo hizo con un mensaje que decía “como Ud. quería tener un recuerdo mío, le envió este presente”. No me lo olvido más… (risas). Eso sí, la reina llegó encantada de Buenos Aires y de los argentinos… Listo, se terminó el tema…

Con una sonrisa muy característica y amable en Pilar de Borbón, se cerró la entrevista, saludándome con mucha amabilidad. Como siempre que escribí sobre esta Señora, ella es muy borbón, si nos atenemos a las descripciones humanas que se conocen en la historia de los ancestros de Pilar, su padre don Juan de Borbón y Battenberg, su madre doña María de las Mercedes de Borbón-Dos Sicilias, y su abuelo el rey Alfonso XIII. Es decir, de carácter muy afable y con expresiones campechanas. Otra cosa fue la actitud de los borbones desde el poder en tiempos del absolutismo, siguiendo el modelo francés de Luis XIV.

Lo que quise consultar a la infanta Pilar de Borbón estaba relacionado con la visita oficial a Buenos Aires que realizaron los reyes Juan Carlos y Sofía de España, en noviembre de 1978, tiempos del dictador Jorge Videla como presidente de Argentina. Juan Carlos I completaba en Buenos Aires una gira de Estado que había iniciado en México y seguido en Perú. En su discurso más importante en la capital argentina el monarca español habló de libertad, democracia y derechos humanos frente a Videla y sus allegados, según registró la prensa española más que la prensa argentina. Era lo menos que podía hacer para que su visita no se tomara como una adhesión a aquel gobierno militar, comentaron algunos medios periodísticos de entonces. Al margen de esto, la presencia del rey había provocado mucho entusiasmo en Buenos Aires, y no solo en las populosas comunidades españolas. La prensa hablaba de una “fiebre hispanista” durante esos tres días de visita oficial y de una “locura general” por ver a los reyes de España que por primera vez llegaban a Argentina.

A su vez, en la cena de gala ofrecida por los anfitriones con la presencia de los militares gobernantes, empresarios y familias de la aristocracia porteña ocurrió algo jamás pensado: se robaron la capa roja de la reina visitante que había llamado mucho la atención y que la monarca dejó guardada en un guardarropa del mismo lugar, mientras cenaba. Cuando a las dos de la madrugada del dia siguiente los reyes se retiraban del lugar para dirigirse al hotel, Sofía pidió que le trajeran la capa roja, pero no estaba donde la dejó… “¡Se han robado la capa de la reina de España!!!”, se oyó decir con desesperación en la sobremesa de la cena. El operativo de búsqueda se puso en marcha de inmediato y dos horas después se despejaba la incógnita. La capa se la había llevado una señora de la alta sociedad porteña y con apellidos ilustres: Julia Sundblad de Beccar Varela, esposa del doctor Cosme Beccar Varela, dirigente de Tradición, Familia y Propiedad (TFP), asociación considerada una representación del tradicionalismo de extrema derecha, antiliberales y anticomunistas. La mujer devolvió la capa en esa misma madrugada cuando la visitaron la Policía y Gendarmería, tal como lo recordó la infanta Pilar a este periodista. Una anécdota increíble que fue protagonista de centenares de comentarios en Argentina, España y todos los países de Europa. Y que evidentemente quedó para siempre en la memoria de la Familia Real española, si nos atenemos al generoso recuerdo contado a este periodista por uno de sus miembros, la extinta y recordada infanta Pilar de Borbón y Borbón.

* Periodista. Ex acreditado en Casa Real española por Europa Press y autor del libro “Vida de Reyes”, Emporio Ediciones, Córdoba