Por Celeste Roco Navea
Se acerca la temporada de festivales y aquellos de mayor renombre se alistan para lo que serán nuevas ediciones cargadas de novedades, artistas de gran nivel y enormes despliegues. Uno de ellos es el Festival Nacional de Malambo, que se realiza en enero en Laborde, Córdoba, y que este año tendrá representación local cada una de sus noches, gracias a dos bailarinas sanjuaninas: Gisela Barón y Pilar Cortez. En la voz de una de las artistas, cómo fueron los preparativos para lograr el ansiado lugar en el ballet que cada velada tendrá el desafío de ponerle el cuerpo a la apertura del festival.
La relación de Pilar con el folklore no es nueva. Desde que su cuerpo tiene memoria el baile ha sido parte de sus días, no como un hobbie sino como una forma de vida, incursionando incluso en el profesorado de danzas del Instituto de Formación Docente Isadora Duncan.
Así, gracias a la danza y su habilidad con el movimiento, tuvo la oportunidad de estar en distintos escenarios importantes, muchos de ellos de gran renombre, como el de la Fiesta Nacional del Sol, la Fiesta Nacional de la Vendimia, siendo parte de galas patrias que se desarrollaron en el Teatro del Bicentenario y en el Festival Nacional de Folklore. “La experiencia más reciente fue poder bailar el himno de Cosquín, junto a la Compañía de danza Riveros Luna, luego de haber ganado en el rubro Conjunto de Danza en el certamen Nuevos Valores. También participe en varias ediciones en Postales de Provincia en Cosquín”, destaca la artista.

Pese a su formación y los escenarios recorridos, llegar a Laborde fue algo que no estaba en sus planes, hasta que vio la convocatoria de bailarines para interpretar el himno de festival durante cada una de las noches, del 11 al 17 de enero del 2026.
Navegando por redes sociales se topó con la audición y sus recuerdos fueron abordados por esa vez que tuvo la oportunidad de ver en vivo la interpretación del himno. “La primera vez que fui a Laborde fui a competir en el rubro conjunto de danza con Vanguardia Ballet. Ahí vi el staff bailar y quedé maravillada, deseando algún día poder ser parte y hoy ese anhelo se está haciendo realidad”, explicó aun con la emoción en la piel.

Ante la posibilidad, no lo dudó y decidió participar de la audición. La misma consistía en completar un formulario y presentar un curriculum artístico. Sorteada la primera etapa, la selección continuaba con el envío de un video de máximo dos minutos bailando. Del total de 525 inscriptos de todo el país, Pilar fue una de las 36 elegidas, junto con Gisela, las dos únicas sanjuaninas que estarán representando a la provincia en el escenario del festival.
La alegría y la emoción de ser parte de algo que cualquier bailarín de folklore desea se combinará en las próximas jornadas con intenso trabajo físico y mental. Serán dos semanas de ensayo que comenzarán el próximo 5 de enero en la localidad cordobesa, para subir a escena el domingo 11 de enero, poniéndole el cuerpo a la obra donde participará el actual campeón nacional de malambo, Máximo Ramírez, representante de Neuquén; para luego, durante cada una de las noches, interpretar el himno del Laborde.
“Rescato la hermosa posibilidad que se da en ésta edición a todos los artistas que cultivamos nuestras raíces, siendo esta una gran posibilidad federal. Hay bailarines seleccionados que son de distintas provincias, todos muy talentosos y grandes referentes de nuestro folklore a nivel país. Sé que la experiencia será muy enriquecedora, el compartir arte con otras personas ya lo es y estoy muy feliz por eso. Ansío que llegue ese momento”, reflexionó Pilar, mientras termina de armar su bolso lleno de anhelos, sueños, expectativas, ganas e ilusiones de pisar ese escenario como una parte fundamental del Festival Nacional de Malambo 2026.

