Por Celeste Roco Navea
Desde el domingo 11 de enero y hasta el sábado 17 se llevará a cabo una nueva edición del Festival Nacional de Malambo que se realiza año tras año en Laborde, siendo uno de los eventos federales más importantes del país. Allí, delegaciones provinciales buscarán destacar, conquistar al jurado y quedarse con la titularidad de cada uno de los rubros, y San Juan va con una gran cantidad de artistas de increíble nivel. Una de las integrantes de la delegación es Ana Paula Anzor, quien tiene un estrecho vínculo con el festival, que data del 2019.
En enero del 2019 Ana Paula se consagraba como Paisana Nacional, uno de los títulos que entrega el festival a aquellas aspirantes que demuestran arraigo a la tradición y destreza en las danzas folklóricas nacionales. Su relación con Laborde desde aquel entonces se volvió cada año más estrecha. Al ser parte de la comisión nacional de paisanas, todos los años tiene la oportunidad de asistir al festival, acompañar a las candidatas y disfrutar desde adentro de los detalles de este evento de importancia nacional. Sin embargo, este año será especial.

“Después de varios años que no competía, este año voy a participar en un rubro que es nuevo para mí. Es de otra área que trabajo, pero que nunca lo había hecho en el ámbito folclórico”; comenta Ana Paula a DIARIO DE CUYO. Sucede que, en primera instancia, quien se consagra paisana no puede volver a presentarse, y la joven sanjuanina tuvo la oportunidad de compartir en danza, ya que el baile es una parte fundamental de su vida.
Sin embargo, en esta oportunidad representará a San Juan en el rubro Locución. Si bien tiene bastante cancha con ello debido a que animar eventos y trabajar en radios le han dado la soltura que merece estar arriba de un escenario, jamás lo había hecho en el marco del Laborde. Considerando su vínculo con el festival, la presión y ansiedad es mayor.
En parte fue Juanjo Recabarren, quien se consagró en el pasado en ese rubro, el responsable de convencer y anima a Ana Paula. Recordando el selectivo, no puede evitar reírse al reconocer que en un momento dudó en presentarse y no descartaba huir del comedor del CIUM de la UNSJ, donde se hacía la competencia. Pero las ganas vencieron los miedos y los nervios, y una vez sobre el escenario, ante el jurado y el público presente, ofreció una performance que convenció.

La aventura de Ana Paula en esta edición de Laborde será más que especial y agitada. Las paisanas y campeones que viene cosechando el festival fueron invitados a ser parte del desfile apertura, por lo que la joven deberá estar entre sus colegas el primer día del festival, este domingo 11 por la noche. Al llegar al final del desfile, emprenderá rápidamente el regreso para incorporarse a la Delegación de San Juan, que estará desfilando con todos los artistas que llegarán hasta la localidad cordobesa.
La participación de la sanjuanina en el festival será por partida doble a la hora de competir, ya que lo hará en solitario cuando le toque el rubro Locución, pero además forma parte del conjunto de danza Cuyum, que competirán en el rubro “Cuadro Histórico”. Ambos rubros estarán en competencia la noche del miércoles. Las risas no faltan cuando se percata de lo agitada que será la semana, pero no se preocupa, ya que reconoce que es algo que hace con mucho placer, dedicación y ganas.
“Estamos ensayando todos los días con el cuadro histórico y aprovechamos esos ensayos para que yo practique mi parte de locución. Realmente espero que podamos hacer un papel digno, creo que lo vamos a lograr. Espero poder llegar a la final. Siempre trato de disfrutar, el festival es muy particular, muy precioso, donde se realiza el intercambio cultural más grande. Es rico el intercambio cultural, nos encontramos con los amigos de la danza, para mi Laborde es como mi segunda casa”, finalizó Ana Paula Anzor, quien buscará sumar un reconocimiento más a su amplia trayectoria.

