Ante los pronósticos meteorológicos que anticipan que el verano de 2026 estará marcado por una mayor inestabilidad climática y un incremento de las lluvias habituales, el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano planificó una serie de políticas de acción preventiva para implementar cada vez que se emita una alerta meteorológica.
Las tareas estarán a cargo de la Dirección de Emergencia y Políticas Alimentarias y contemplan operativos de relevamiento en territorio, junto con la entrega primaria de materiales destinados a la reparación de techos. El objetivo central es evitar filtraciones y otras afectaciones estructurales en las viviendas que puedan derivar en evacuaciones o situaciones de mayor gravedad, como derrumbes o desprendimientos de techos y paredes.
Desde el organismo explicaron que estas acciones se focalizarán especialmente en las viviendas ubicadas en las zonas que resulten afectadas por los fenómenos climáticos, priorizando a las familias que se encuentren en condiciones de mayor vulnerabilidad.
Este tipo de operativos no es nuevo para el área, ya que acciones preventivas similares se llevaron adelante durante los últimos temporales de lluvia, con resultados considerados satisfactorios por las autoridades provinciales.
Según destacaron, la efectividad de estas intervenciones se explica no solo por la provisión anticipada de elementos básicos, sino también por la colaboración activa de las familias, que participan en las tareas de reparación y refuerzo de sus hogares para reducir riesgos ante las inclemencias del tiempo.

