Luego de casi cuatro años de un extenso y complejo proceso judicial, la emblemática Casona de avenida Rawson, conocida popularmente como “la casa del terror”, volvió definitivamente a manos de sus legítimos dueños y ya se encuentra a la venta, con un valor estimado en 400 mil dólares, según pudo saber DIARIO DE CUYO. La recuperación del inmueble fue posible tras una articulación entre el Municipio, la Justicia de Faltas y las fuerzas de seguridad, que permitió la desocupación, el saneamiento ambiental y la restitución legal del lugar.
El apoderado de los propietarios, Sebastián Varela, explicó a este diario que el cierre de este conflicto representa el final de una etapa que comenzó con la declaratoria de herederos y se vio trabada durante años por las limitaciones del sistema legal.
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“Llevamos casi cuatro años con la causa desde la declaratoria de heredero. Los clientes nos contactaron para poder instar este proceso de recuperar la propiedad”, señaló. Luego, remarcó que el caso dejó en evidencia las dificultades que enfrentan los dueños ante ocupaciones irregulares prolongadas.
“Tenemos un sistema muy garantista, que hace que personas en situación de calle o vulnerabilidad habitacional ocupen inmuebles o permanezcan en ellos por una supuesta locación”, explicó. Sin embargo, destacó el trabajo conjunto que permitió llegar a esta instancia: “Estamos codo a codo gracias al municipio y a todas las fuerzas de seguridad que cooperaron en este proceso previo y hoy en el final de esta desocupación, limpieza, desratización y saneamiento ambiental”.
Sobre la venta de la casa Varela destacó que ya tienen varias conversaciones de negocios, pero que no hay nada de concreto. “Hay una consciencia colectiva de que era imposible de que esto estuviera desocupado”, expresó. Y agregó: “El inmueble tiene una potencialidad para todo tipo de negocios o para San Juan”.
Por su parte, el juez de Faltas de Capital, Horacio Hernández, explicó que la recuperación de la casona fue el resultado de sucesivos operativos de control, que permitieron terminar con una ocupación irregular y una actividad comercial clandestina.
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“Estamos llegando al final de un largo proceso. Con allanamientos y operativos logramos que desistieran las personas que vivían acá en forma irregular”, detalló. Y confirmó que en el lugar funcionaba una residencia hotelera ilegal, situación que motivó la clausura definitiva.
“Se detectó una actividad comercial irregular. Desde el último operativo se clausuró y se logró el desalojo por voluntad propia”. El magistrado aclaró los límites de su intervención: “No desalojamos porque no tenemos esa facultad, pero quedó la posibilidad de entregar la propiedad a sus dueños a través de su apoderado legal”.
Además, subrayó la importancia del saneamiento realizado por el Municipio: “Hoy estamos dando el paso definitivo: limpiar, desinfectar y desratizar, sacando todo lo insalubre”.
Y aseguró que habrá controles permanentes para evitar nuevas usurpaciones: “Habrá una guardia móvil y permanente. Cualquier intento de ocupación será intervenido de inmediato”.
Un operativo de limpieza sin precedentes
Tras el desalojo total, se inició un operativo integral de limpieza en el inmueble ubicado sobre avenida Rawson, antes de General Paz. Allí habían convivido entre 30 y 40 personas en situación de calle o delincuentes, entre adultos y menores, y el deterioro era extremo.
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El trabajo demandó al menos tres camiones y más de 150 bolsas de basura, retiradas del interior de la casona. El personal municipal debió utilizar trajes especiales, barbijos, guantes y lentes de protección, debido a la gran cantidad de residuos acumulados y las condiciones insalubres del lugar.
La propiedad había sido escenario de violentos episodios y allanamientos, lo que aceleró la intervención estatal y permitió, finalmente, su recuperación.
Con el inmueble ya saneado y bajo control de sus dueños, La Casona de avenida Rawson entra ahora en una nueva etapa: su salida al mercado inmobiliario, con un valor estimado en 400 mil dólares, cerrando así uno de los capítulos urbanos más conflictivos de los últimos años en Capital.

