En un fallo que destaca la eficacia de la cooperación judicial interprovincial, la Justicia de San Juan condenó este jueves a Joel Medina, un joven de 21 años residente en la localidad bonaerense de 9 de Julio, por los delitos de grooming y tenencia de material de abuso sexual infantil (MASI).
La investigación reveló una modalidad de captación recurrente en entornos digitales: el acusado utilizaba el popular videojuego Free Fire para entablar contacto inicial con sus víctimas. En este caso, se trataba de dos niñas sanjuaninas de 12 años, a quienes luego trasladaba a la plataforma Instagram para realizar videollamadas de contenido sexual y exigirles el envío de imágenes íntimas.
Alerta internacional y rastreo digital
La causa se inició gracias a un reporte de Meta (Instagram) ante el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC). El organismo internacional emitió una alerta sobre el usuario "joel.0000000000" por conductas compatibles con el acoso virtual a menores.
A partir de allí, la UFI de Delitos Informáticos y Estafas de San Juan, liderada por el fiscal Pablo Martín y el ayudante fiscal Federico Pereyra, inició una compleja pericia tecnológica. Mediante el análisis de direcciones IP, correos electrónicos de recuperación y registros de Google y datos telefónicos.
Los investigadores lograron ponerle nombre y apellido al perfil: Joel Medina, de oficio albañil, domiciliado en el interior de la provincia de Buenos Aires.
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El fiscal Pablo Martín, Federico Martínez y el ayudante fiscal Federico Pereyra.
Operativo y detención
El pasado 5 de mayo, mediante un exhorto, personal de la Brigada Policial de San Juan se trasladó hasta 9 de Julio. En un trabajo articulado con el Ministerio Público de Buenos Aires y la policía local, se allanó la vivienda del sospechoso, logrando su detención y el secuestro de su teléfono celular.
Al analizar el dispositivo, los peritos no solo encontraron evidencia del acoso a las menores sanjuaninas, sino también material de abuso sexual infantil almacenado, lo que agravó su situación procesal.
Sentencia y reglas de conducta
Este miércoles 7 de mayo, ante la jueza Mabel Moya, se realizó la audiencia de control de detención. Durante la misma, se homologó un acuerdo de juicio abreviado donde Medina admitió su culpabilidad.
La condena fue de dos años y seis meses de prisión de cumplimiento condicional.
A pesar de no ir a prisión efectiva, el tribunal impuso estrictas reglas de conducta que el condenado deberá cumplir para mantener su libertad: fijar residencia en la provincia de Buenos Aires; realizar tratamiento psicológico especializado; asistir a talleres de nuevas masculinidades; acreditar continuidad laboral en su oficio y decomiso definitivo de su teléfono celular.